31.1.10

Algunas fotos del viaje de vacaciones México

Ya hice mi abecedario de impresiones, pero no he subido aún las fotos que más me gustaron o que retratan momentos dignos de recuerdo. Muestro pocas fotos de mi país, así que esta es la oportunidad. Hay un poco de todo... (clic a seguir leyendo para ver más)


Comencemos por paisajes e inmuebles.
La foto anterior: Tequila, Jalisco, el atardecer con colores que hacían sentir en una imagen vieja de cuba.



La foto de abajo, Iglesia principal de Tequila, Jalisco, con un cielo azul de ensueño.


Enseguida, una foto panorámica sobre Toluca, la tierra donde nací, con su nevado Xinantecatl en el fondo, un amanecer. Foto hecha por Mike


La famosa Monterrey, ciudad del norte y orgullo de todos sus habitantes; gran urbe que algunos acusamos de estar más cerca de los Estados Unidos que del centro del país, pero a la que reconocemos su gente: directa, amistosa y muy derecha. Hay billete y hay orden (también cervezas, acero, tecnología, universidades, etc.)


Monterrey y su parque Fundidora: una ex-fábrica de acero que se ha convertido en parque-museo y paseo tradicional para quien visita la ciudad. De acá salieron rieles de ferrocarril para todo el país, la estructura del monumento a la revolución del DF y tantas piezas más que se puede decir que le dieron el acero al país.




Un paisaje menos halagüeño: la basura que se acumula en las playas del parque nacional Sian Ka'an nos vuelven tristes. ¿Qué habrá debajo de todo ese mar? Hemos dejado que se contamine y hemos extraido tandos peces, que ahora nos comienza a devolver una parte en las playas...¿cuánto tiempo más resistiremos acabando el mundo?


El viejo terminó por irse a vivir a la montaña. Ahí tiene calma y vive más tranquilo, alejado de la gran ciudad. La casa es linda y en medio del bosque, pero el frío local es similar al de un congelador. Atardecer desde la ventana de la cocina.


Terminan los paisajes e inmuebles, vamos hacia los detalles y minucias: primera foto, logotipo de la ruta del tequila: un jimador con su herramienta para extraer la piña del agave, con la que se producirá, después de hervores, cocimientos y destilaciones, el aguardiente nacional: el tequila, orgullosamente mexicano y jaliscience.


Para ir a cabalgar, lo más importante es el caballo y la montura, pero inmediatamente después, la botella de buen tequila es vital: si no tomas mientras cabalgas, ¿para qué te tomas la molestia de cabalgar? Ese Centenario nos mantuvo en el caballo, pero después nos hizo aterrizar en terreno de mucho debate, no Chobe?


No es minucia, pero sí un detalle de la zona arqueológica de Kohunlich, a donde fuimos con el Rul, Mónica, Laura, Katia, el Mani... excursión al sur de Playa del Carmen. Te recomiendo visitar.

Sigamos ahora con la gente, en orden de aparición cronológica:


Primera parada: Monterrey. El Pepe en una imagen de trabajador del acero. Parque fundidora. El parecido Kubrickiano con Naranja Mecánica es mera coincidencia.


En el sureste hay una enorme cantidad de ríos subterráneos y cenotes; en algunos de ellos puedes nadar y hacer buceo de profundidad. La prima Valeria se lanza un clavado, mientras los que le acompañamos observamos


En Cancún viven 3 amigos que son todo arte y buena onda. No podrías estar serio más de 15 minutos sin que viniera una broma del Daniel, Sandra o Lore. Acá nos pusimos a representar una corrida de toros en las oficinas de su negocio. El ruedo estaba chico, pero nos divertimos y comprobé que soy malísimo para el arte. ¿Algún día?




De vuelta a Toluca, el cumpleaños de la hermana, y el abuelo bailando con las primas que estaban intentando doblarlo, pero no lo consiguieron. El abuelo sobrevivió y continúa nadando no sé cuántos kilómetros al día y haciendo bicicleta.


Toluca-Guadalajara para el fin de semana. Diego y Mariana son los pequeños "sobrinos" jalisciences que me hicieron (nótese que son hijos de diseñadores) jugar con ellos a las construcciones pero sólo me dejaron un tipo de personaje: "¡Tú eres la puerta!" Así que esa fue mi función... no cabe duda que el que nace pa maceta, no pasa del corredor; y el que nace para puerta será buen amigo de la ventana.



Antes de volver al Perú, la cabalgata de rigor. Con tequila, tíos, prima, amigos y caballos. Ese sí es el México verdadero: de sombrero y rienda; de cactus y caballos. El golpe que me di demostró que he perdido toda la costumbre de sentirme vaquero (pero no lo tienen que contar si no quieren)


Finalmente, la naturaleza. No por última es menos importante, por el contrario, es la base de todo, la primera parte es toda en el parque Sian Ka'an, en Tulum. Sitio mágico y en peligro de impactos por el turismo. Ayuden a mantenerlo como está: vale mucho más que unos puñados de moneda verde.

Esta pareja de águilas marinas tiene su nido en parte de la laguna del parque. Dentro del nido había 2 crías y el padre (el que tiene el pez en las garras) había ido a cazar para alimentarlos. Impresionante momento.




En la playa, unos piqueritos se paseaban buscando algo de comer. Afortunadamente no sólo hay plástico y las algas y moluscos proveen alimento para no romper la cadena alimenticia.


Se llama la Isla San Miguel y ahí estuvimos un par de horas observando la puesta del sol, pero sobre todo una gran cantidad de aves que llegan a la isla para dormir.






En Tulum, una iguana muy bien alimentada...


En Kohunlich, monos aulladores muy entretenidos comiendo bayas de una palmera.



Y finalmente, en el norte también hay fauna: un venado cola blanca y un pájaro carpintero en el parque Chipinque, otro sitio hijo del orgullo regio.