24.1.10

[Fotografía] A...Z de un México-Perú. Parte 1


Lo que pretendo presentar en este post, es una lista de reflexiones hechas durante estas 5 semanas de vacaciones. Para intentar ser más puntual (que no necesariamente más concreto, pues todo este tiempo ha traido un sinnúmero de cosas) las separaré de acuerdo con las letras del abecedario, sin que ello signifique que tienen orden de importancia: se anotan tal y como fueron escribiéndose en el viaje.

Dado que el trabajo inicia mañana y que estoy aún bajo los efectos de un accidente menor, estaré actualizando poco a poco la información y agregando fotos sobre el mismo texto. No dejes de dar una vuelta de vez en cuando.

Comienzo por decir que considero que la experiencia de vivir en el Perú ha sido sin duda enriquecedora, del mismo modo que pienso que volver de vez en cuando al lugar de origen ayuda a mirarse en retrospectiva y pensar en el futuro. Como decía algún instructor hace años: ni bueno, ni malo, simplemente diferente.


A. Los precios en México son mucho más altos que al partir (20-30%); los sueldos no han mejorado y por ende el poder adquisitivo del mexicano ha mermado considerablemente.

B. Pensar en un viaje en las circunstancias que lo hice sin un sueldo que me permitiera ahorrar, hubiera sido casi imposible. Queda clara la necesidad de contar con "el guardadito" para salir de casa, y de fijarse montos máximos de gasto.

C. ¡Mis amigos son "poca madre"! La amistad es (hasta hoy y por fortuna) invaluable: contar con verdaderos amigos es algo que se debe aquilatar durante la vida. Son quienes te enseñan los verdaderos lugares, te dan la mano y llevan por distintos caminos, son tu punto de contacto y te muestran lo que significa solidaridad y cariño.






D. La familia me quiere. Tengo el gusto de ser bien recibido en las distintas casas de mi parentela. Eso me reconforta y hace sentir más fuerte cuando estoy lejos. Puedes cambiar de ideas, pero no de sentimientos.

E. La Bohemia (cerveza de compañía mexicana recién vendida a nuevos socios extranjeros) es más rica que la Cusqueña (cerveza peruana en manos de socios extranjeros), pero el ceviche peruano es muchas veces mejor que el mexicano. (Reflexiones de sobremesa).

F. En el fondo, los problemas de comunicación son idénticos en ambos países: no saber escuchar es tan común a una cultura como a la otra; no aprender de las propias experiencias también.

G. No medimos, no evaluamos, no analizamos: sólo obedecemos, copiamos y seguimos planteamientos de otros sin cuestionar en lo más mínimo. Y después nos preguntamos qué falló, pero reincidimos en seguir siendo empíricos.



H. En México también se habla de "lo verde" (ecología, medio ambiente, conservación...) sin saber mucho al respecto, aunque en México se usan más estos conceptos como herramienta de "venta"

I. "Desarrollo" no significa mejor calidad de vida: los productos del "desarrollo" (viajes "de naturaleza", artículos suntuosos, autos híbridos o "gadgets" tecnológicos) son tan inalcanzables para un mexicano "normal" como sus equivalentes lo son para un peruano "normal", el sistema de "carrera de ratas" (recordando al autor del "padre rico, padre pobre" que dice que somos como hamsters en una rueda: corriendo siempre en una competencia interminable) es el mismo en el mundo. Simplemente queremos más y somos capaces de sacrificar lo importante por lo superfluo.

Hasta acá por hoy. Mañana seguimos con la letra J