9.4.10

Después de un mal bife...

Si el diablo existiera, seguro viviría en México, porque ahí, la comida sí tiene sabor y además es tierra de golosos a los que se podría llevar por pecadores. por si fuera poco, quien come chile/ají/picante por allá, sabe que el fuego no viene del inframundo, sino de la boca. Pero "amén" de lo dicho, Satanás se haría amigo de la catrina... y seguro de vez en cuando pasearían por Perú, pero a tierra gaucha, difícilmente irían, porque acá, es más picante un chiste que una salsa.

Pero todo esto viene porque cuando el bife que te comes no es tan bueno, sólo sabe a un pedazo de suela de quinta y te hace extrañar cosas ricas. Confieso que hoy sentí cómo el aderezo y la mezcla de sabores juegan un rol tan importante. La próxima probaré un corte distinto y me acordaré de no ir a sitios simple y llanamente turísticos.

Pero volviendo a cosas terrenas, creo que la ficción satanico-gastronómica-localizada en tierra charra ya nos la ganaron, para muestra un par de muertos (aunque el tema es claro, puedes dar clic para leer la nota completa):


¿Qué le pasa a mi país? En unas frases: exceso de egolatrismo, el resultado de 90 años de gobiernos corruptos, una sociedad civil preocupada sólo por lo material y el individualismo, y algo que somos incapaces de hacer: pensar en el futuro que queremos. En lugar de eso, sólo nos dejamos llevar.

Y me hace recordar aquella teoría: pon una rana en una olla con agua fría y caliéntala paulatinamente. La rana se acostumbrará hasta que termine por ahogarse y morir; lánzala al agua caliente, saltará con tal de escapar. En México, simplemente nos estamos haciendo a la idea de que "siempre hay algunos que tienen que morir" y hemos perdido el sentido de solidaridad y de asombro. Ojalá no nos pase lo que a la rana "adaptativa".

Es tiempo de que se renueve el gobierno, es tiempo de convocar a una nueva constituyente y es tiempo de que Calderón y su grupo de secuaces deje de jugar con nuestro país.