4.4.10

Parque ecológico costanera sur Buenos Aires

Se supone que es un parque muy importante para la ciudad. Está en la costa y es un sitio RAMSAR (convención internacional de humedales y de sitios de aves migrantes). Es un espacio grande, que básicamente, le ha sido arrancado al desarrollo porteño. De un lado, grandes edificios, del otro, muelles, un poco más allá, industrias... y el pobre parque saturado de visitantes domingueros y tratando de sobrevivir con su camioneta vieja y su pequeño equipo de defensores.

El río de la Plata es enorme,  pero al mismo tiempo, marrón de movimiento y seguramente de contaminación.  Ahí en el fondo, una de las viejas empresas que algún líquido echarán al río.

(clic a seguir leyendo)



Cuando la gente de las ciudades insiste en buscar algunos espacios verdes, pinta hasta en las paredes sus sueños, tratando de darle color a una pared blanca y desteñida.

Si la vida es playa, ¿entonces qué hacemos todos en la gran ciudad, viviendo espacios de contaminación, ruido, cargados de químicos, decibeles y estrés? 

En las calles de San Telmo se encuentran todo tipo de manifestaciones y utopías.

Mientras, allá en la vida real, en la costanera sur, se prepara una más de las grandes batallas: en el fondo, las torres del puerto, prestas a mover contenedores, parecen también estar listas para la batalla.

Del otro lado de este campo marte por la conservación, las miles de "colas de zorro", como llamamos a esta planta, se agitan por millares para luchar esta deshonesta pelea: metal contra naturaleza; vida contra hierro.

En el campo yacen los cadáveres de las batallas pasadas: plásticos rotos, playa sin vida, aguas turbias y apestosas. ¿Qué clase de parque es este? Un que lleva el nombre, pero vive otra realidad: la de ser un espacio para andar en bicicleta, para amores furtivos y un criadero de mosquitos y plantas que comprueban el desbalance ecológico del lugar.

Tristes ciudades que devoran el campo y se llevan entre sus cimientos y los sueños de grandeza económica,  los sueños de aquellos que piensan en un mundo verde.