14.11.10

Segunda semana de noviembre: recta final de año

El año se termina y con él llegan muchas novedades:

Blog renovado
Un trabajo de todo el fin de semana: abrí espacios para videos, conseguí un sitio donde alojar algunos textos, artículos y cosas que me interesan y que me gustaría difundir. Qué bueno que estás por aquí de visita, así no siento que perdí mi tiempo en esto.

Doctorado: crisis de amor y odio.
¿Should I stay or should I go? decía el inglés grupo The Clash. La duda eterna. 
El doctorado es una cosa compleja, tardada, exigente, y sin embargo útil. En los últimos meses he aprendido mucho leyendo, he descubierto nuevos autores y creo que he mejorado la forma de tratar la información. Pero también me he dado cuenta de lo que significa la academia: es un mundo cerrado en el que importa mucho más cómo escribes las cosas que la utilidad que tendrán en el mundo real. Hay ocasiones en que siento que el alejamiento de la teoría y la práctica es demasiado. Me da miedo.

Como quiera, esta semana termina el seminario y veremos el martes si mi proyecto tiene sabor a algo o si tendrá que ser re-trabajado (más de las 15 versiones que ya he hecho). ¿Sobreviviré y llegaré al año siguiente? Me temo que la respuesta es que depende de que yo mismo lo quiera. En este momento, no estoy seguro. Como dice la cumbia filosófica, "Yo sólo sé que no sé nada"



México y sus problemas. Laclau y los populismos latinoamericanos.
Hablando con familia y amigos o leyendo las noticias me entero de la terrible situación por la que atraviesa el país. Lo terrible de todo esto es que no se puede negar que esto no es sino consecuencia de años de malos gobiernos y de una ciudadanía que cada día está más preocupada por el interés personal que por el bien común.

No, no intento jugar a la idea de que todos deberíamos apoyar a los pobres, donar nuestros zapatos nuevos o dejar de gastar en una compra el dinero que otros ven en un mes, pero si queremos ser sinceros, deberíamos darnos cuenta de que nuestro país está en estas condiciones por la terrible desigualdad económica que prima. Hasta el mismo Ford tenía claro que empleados bien pagados significaban clientes para su propia compañía: el sistema capitalista, neoliberal, o como le quieran llamar nos está empujando a la pauperización de la sociedad, a la baja de los salarios y a la pérdida de prestaciones sociales. ¿Qué podemos esperar? Más pobres, menos servicios y más acumulación en unas cuantas manos. Si no hay distribución, no dudemos que vendrán los estallidos. Calderón, amigos empresarios: nadie saldrá ganando en la forma que estamos combatiendo los problemas del país.

Este artículo es por demás interesante y explicativo de la situación que atraviesa el país. Son sólo 6 páginas, te recomiendo leerlo. Aunque no es muy sencillo, vale la pena el esfuerzo. Verás que en algo ayudará a reflexionar la situación actual  Acá el link para descargarlo