17.1.11

[Viajes] Buenos Aires - Belem y vuelta: Semana 1 - Bs As - San Martín (Perú)

Mientras en el camino de la política peruana Mercedes Araoz causa conmoción al renunciar a la candidatura del APRA a la presidencia, el andaryego hace aquello que mejor le sale: andar.

Sin problemas en la salida de Buenos Aires y la llegada a Lima vía Santiago. En el primer destino, la ciudad de los reyes luce en buenas condiciones: limpia, ordenada y con metrobus fresquecito. Como si algo se estuviera urdiendo en los pasillos de la política (una elección?). Las municipalidades gastan más en arreglar sus parques y sus calles, pero el tema educativo y/o el orden en general sigue siendo más o menos el mismo. Hay cosas que no cambian en una campaña.



En Lima veo a la gente estimada y querida; como lo delicioso del mar, de la tierra -qué mangos!-; bebo pisco, cusqueña, visito "el Juanito" y me entero que algunos se han ido de la ciudad y otros del mundo. Nada es para siempre. Lima siempre es lida de un lado y fea del otro; perfume de magnolias y olor de ciudad poco cuidada.

Salgo de Lima después de 5 días de buenas charlas, buenas comidas, viejos recuerdos. Planes, sí, algunos planes que no terminan de cuajar, pero que parecen mostrar que hay posibilidades detrás de lo que parece ser sólo una ciudad, un país, una zona, sin más posibilidades económicoas. Todo es cosa de buscar y eso haré.

Salgo hacia el norte por Cruz del Sur (Clásica paradoja del Perú). Las terminales están llenas, los peruanos están de vacaciones; los argentinos también, son filas interminables pero se pueden conseguir boletos. Voy hasta Máncora para encontrarme con el amigo Mauricio y su familia. No hubo lugar en Los Organos y al poco tiempo nos damos cuenta del error cometido: Máncora está terrible, inabordable, inviable, imposible. ¡Qué pasa Mincetur? ¡Qué pasa PROMPERU? Hicieron un malecón que no tiene pies ni cabeza, hay hotelitos, hotelotes, alberguitos, hostales, alojamientos... todos (claro, exagero como siempre, digamos que una gran mayoría de la gama intermedia y baja) están sucios, llenos, mal mantenidos, el servicio es pésimo. Extrañé Máncora.  No vayas al "hospedaje California", se parece más a la canción de Eagles que otra cosa: terminamos (-amos suena a muchos, en realidad fue Mauricio el mártir), levantando denuncia en la policía por mal servicio y porque nos botaron a las 9 de la noche del sábado... todo por pedir que limpiaran el cuarto.

Pero al menos charlamos y como siempre, intentamos arreglar el mundo. Difícil, si ni siquiera lo logramos con Máncora. Del ruido ni hablar: 20 al día, más de 100 decibeles, por donde andes. ?Es esa la idea de tranquilidad y relajo frente al mar? Vamos, Perú, qué pasa, si todo iba tan bien!

Domingo por la noche, volvemos en el carro del Mauro de Máncora a Piura. Sí, al menos comimos rico en Organos con Fabien y el amigo venezolano. La próxima, sin dudar, directo a Órganos. El vocho avanza a 80 sobre la carretera, no cabe duda que los modelos sesenta y algo aún son buenos. Duermo en Piura y hoy por la mañana me muevo a Chiclayo y paro en Lambayeque para comer unos deliciosos mariscos (un tiradito que pido en salsa de rocoto y de ají, pero el mozo gordito trae sólo de un color, olvida destapar la cerveza e ignora la diferencia entre el ceviche normal y el especial... "pues, el normal tiene yuca, camote... y el especial también... y la verdad... no sé muy bien... ").

Falta mucho para llegar a un buen servicio: señores empresarios, si nos necesitan, acá estamos: somos una serie de profesionales que les pueden ayudar... sólo hay que querer invertir (y paro porque si no terminaré contando cómo con la compañía LINEA de autobuses te meten en una lata sin aire acondicionado y con un especial de películas en DVD de Van Dame, con lo que verás más guerra y violencia que la que has visto en toda tu vida).

En fin... también es un poquito mi Perú, porque me ha dado muchas cosas lindas y ricas, así que también tengo derecho a criticarlo. A las 6:30 saldré hacia San Martín y veremos qué sigue por allá. Parece que en Iquitos hay una fuerte ola de dengue... espero poder salir ileso y cuanto antes. Brasil, ya estoy más cerca.