3.9.12

[Viajes] Sao Paulo, Brasil. Fotografía urbana y reflexiones.

Lamento no poder extenderme, pero siempre hay algo que comentar cuando se viaja; ese es precisamente uno de los objetivos del movimiento continuo. La ciudad de Sao Paulo, ese monstruo que tanto nos hacen temer es en verdad enorme, pero no monstruosa; es en realidad una gran ciudad organizada, con espacios verdes, gente linda y un sistema de transporte impresionante. Sin duda es de llamar la atención la influencia asiática: la comida, el orden, la tecnología... Muchas cosas llevan su impronta y hay miles de personas de ascendencia japonesa, sobre todo.




 Eso me lleva a la importancia de las mezclas culturales, raciales, sociales. Deberíamos de decir no al chauvinismo y preocuparnos por cosas propositivas, inteligentes, innovadoras.   Leo en este viaje "El hombre que amaba los perros", de Leonardo Padura, un cubano que cuenta la historia de Trosky, su asesino y el torbellino del fundamentalismo soviético staliniano que terminó de perjudicar la idea del comunismo. Qué feas son las cosas cuando las vemos a la distancia y nos damos cuenta de lo terrible de defender lo indefendible: la historia siempre lo cobra. Triste advertencia, no escuchada, para Calderón y el Peña Nieto. En un rato inicia el congreso al que vine, veremos qué tal se pone, pero antes, una última reflexión: no pierdas la memoria, pero mantén la mirada en el futuro... Y si vienes a Brasil, puedes estar seguro de que las chicas no son solo lindas, sino que además, sonríen!


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La verdad, Sao Paulo, interesantísimo. Hasta me hace recordar los comentarios de mi amiga Marieta desaparecida.
Qué mejor lugar para alguien perdido que éste?










"Rezos líquidos", les llamaría Bauman.