4.11.14

[Reseña] [Reflexiones Doctorales] Criticar, en pronominal. Artículo de Latour

Este no es el momento en que me pondré a profundizar sobre Latour y el Actor-Red... o peor aún, sobre los estudios de la ciencia, pero sí es la ocasión para insistir en la necesidad del cuestionamiento continuo. Me encontré este artículo de 2004, en el que Latour insiste que pareciera que nos olvidamos de criticar y que frecuentemente los mismos críticos terminan por instalarse en sus "nuevas" teorías para después plantear, desde ellas, su crítica a los demás... olvidando el necesario ejercicio de "auto-iconoclastia" (el término no es de él, sino una invención de este momento). 

Y es que en verdad, el asunto de los humanos no es únicamente que tendemos a la monotonía y a la búsqueda del confort, sino a la repetición constante y a la adulación ególatra. Terminamos por actuar de la misma forma que aquellos a los que criticamos. 


Dice Latour en este artículo que usamos la crítica para desarmar los argumentos y teorías de otros, explicándolos como fetiches, pero... somos incapaces de permitir que nuestras nociones sean a su vez fetiches... 
"Explicamos los objetos que no aprobamos tratándolos de fetiches, los reconocemos por los comportamientos que no nos gustan con la disciplina de aquellos cuya cubierta no examinamos; y concentramos nuestro apasionado interés sólo en las cosas que para nosotros valen la pena como cuestiones de preocupación [...] ¿Ven ahora porque se siente tan bien tener una mente crítica? ¿Por qué la crítica, este pharmakon por demás ambiguo ha llegado a ser como una potente droga eufórica? ¡Ustedes siempre tienen la razón! Cuando los ingenuos creyentes están aferrados fuertemente a sus objetos, clamando que se les ha obligado a hacer cosas en nombre de sus dioses, su poesía, sus más preciados objetos, ustedes pueden convertir todos esos compromisos en algo fetichista y humillar a todos los creyentes, mostrándoles que no hay nada sino su propia proyección, que ustedes, ustedes solos, pueden ver." 
Me gusta Latour, siempre autocrítico e insistente. El mismo que insiste que tenemos que buscar nuevas herramientas porque ¡no podemos siempre juzgar a nuestro mundo con las teorías que lo hemos analizado hace 50, 100 o 150 años! Y lo reflexiona pensando en la industria militar, reconociendo -con vergüenza- que la bélica siempre está re-inventando y re-evaluando materiales, técnicas, estrategias, mientras los científicos miramos con los mismos lentes y construimos teorías tan duras que después nos cuesta mucho demolerlas. Teorías que se transforman en cristales tan gruesos sobre nuestros ojos, que ciegan toda posibilidad de reinvención y cuestionamiento:
"A pesar de mi tono, no estoy tratando de ser reaccionario, de arrepentirme de lo que he hecho, de jurar que nunca más seré un constructivista. Simplemente quiero hacer lo que un buen oficial militar, en periodos regulares haría: revaluar las relaciones entre las nuevas amenazas que tendría que enfrentar y el equipo y el entrenamiento que debería poseer para enfrentarlas; y, si es necesario, revisar desde el principio toda la parafernalia. Esto no significa para nosotros algo más de lo que significaría para el oficial el que estuviésemos equivocados; sino simplemente que la historia cambia rápidamente y no hay crimen intelectual más grande que enfrentar los desafíos de hoy con el equipo de periodos precedentes. Cualquiera que sea el caso, nuestro equipo crítico merece tanto escrutinio crítico como el del presupuesto del Pentágono." 
Así que mejor haríamos en recordar todo el tiempo que el cambio es lo único constante y que la contradicción es también parte de nuestra evolución: no estamos en este mundo para repetir las teorías de otros, sino para seguir procesos de aprendizaje-cuestionamiento-desaprendizaje que nos lleven por el camino del cuestionamiento propio y la continua innovación. En otras palabras, conjugar el verbo criticar en pronominal: yo me critico, tú te criticas, nosotros nos criticamos... 

Para leer el artículo citado, clic aquí 
Y para conocer un poco más sobre Latour, acá 

Latour, Bruno. ¿Por Qué se ha Quedado la Crítica sin Energía? De los Asuntos de Hecho a las Cuestiones de Preocupación. Traducido por Antonio Arellano Hernández. Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública. Universidad Autónoma del Estado de México