14.3.15

[Política] Posicionamiento: EXATEC Oaxaca

Al más puro estilo del verde ecologista, "este mensaje va dirigido a los afiliados a los EXATEC de Oaxaca" (pero que lo lea quien guste y responda quien quiera, que acá le dejamos el texto abierto).

El día de ayer se llevó a cabo el informe final de la mesa directiva 2011-2013 (sí, ayer, 13 de marzo de 2015). Tuve el honor de ser invitado y estar presente un rato, hasta que tuve que salir porque no pude aguantar más y me di cuenta de que tristemente no pertenezco ahí. Al final, eso son también los cuarenta: una época en la que decides qué va contigo y qué no. 


No quiero hacer una larga historia, sólo contar algunos antecedentes: en ¿marzo, abril? del año pasado se hizo una convocatoria para renovar la mesa directiva y por ser egresado del ITESM y gustarme la participación en los grupos político-sociales decidí entrar. Las cosas no salieron como pensábamos varios de nosotros y algunos terminamos por renunciar a nuestra planilla, decepcionados de la forma en que sucedían las cosas.

Intervino el equipo de relaciones con egresados (desde la mismísima Sultana del norte) y la salomónica decisión fue que ambas planillas (o lo que quedaba de ellas) compartirían la mesa directiva -un año cada presidente contendiente-. Después de algunos "estires y aflojes", algunos de los ex-compañeros de planilla se reintegraron y en la planilla oponente, el candidato a presidente renunció. ¿Qué mesa directiva electa quedó entonces? Que alguien me lo explique. 

¿Elecciones? No hubo. Decisión cupular, sí. 

Insisto: no quiero hacer de esto un mitote ni reabrir una discusión que no tiene ningún interés. Me interesa fijar una posición, porque soy egresado del ITESM y como dirían en buen inglés: soy un stakeholder del Tec. Me interesa también hacer una reflexión que no se está generando.

Me dolió mucho que anoche se dijera que se había dado un proceso electoral adecuado y que se habían tenido elecciones. ¿Cuáles, de quién, dónde están las actas? Al más clásico estilo de los grupos del poder: acá no pasó nada. Bueno, si así lo consideran, ni hablar. Tal vez eso sea lo que me hace reflexionar que no pertenezco ahí.

Pero claro, tengo el derecho de opinión: también pagué mi colegiatura, tuve una beca, fui presidente de mi sociedad de alumnos, participé en la organización de dos simposios, recibí una mención honorífica y creo haber respondido con honor a las buenas cosas que me enseñaron. Y una de ellas fue a no callar. 

Sí, sé que no soy oaxaqueño y que los usos y costumbres locales son distintos. Por eso pido una disculpa si ahora me permito el derecho de discernir, de recordar lo que pasó y de fijar una posición. Lamento mucho la molestia que esto pueda generar en mis ex-compañeros de planilla, ex-presidente y autoridades de EXATEC Oaxaca o incluso de Monterrey. No, no me siento ni un cruzado, ni un defensor de nadie, es sólo que considero importante abrir los espacios de discusión, por el bien de este tipo de organizaciones, máxime cuando han sido blindadas desde su interior. Considero una lástima que habiendo gente tan valiosa no se haga uso de la autocrítica y se valore más el olvido (¿o debería decir el alineamiento con el sistema?) y el chayotazo.

No se olviden, mis queridos egresados del ITESM, que la reflexión es buena y que los fundadores del Tec, si bien cercanos a los grupos de poder (o ellos mismos, los grupos de poder), también han sido críticos cuando los valores que pregonan no se cumplen. Espero que un buen día decidan abrir el espacio a la discusión para hacer una asociación representativa, liberal y promotora de una ruptura con esos viejos ayeres que hoy empantanan el presente de la institucionalidad nacional. Sugiero que con urgencia se plantee un código de ética interno, se busquen figuras honorables -y externas- para mediar en situaciones como la que sucedió y se establezca un claro reglamento electoral. Sólo así logrará EXATEC Oaxaca ser un ejemplo para la comunidad.

Por lo pronto, me llevo una gran lección: fíjate primero con quién te metes y pregúntale con qué sueña.  Como dice el Instituto mexicano del sonido: "México, México..."