27.10.15

[Viajes] [Investigación en Turismo] Guyana, el desarrollo y el viaje.

Bueno, pues una vez más en campo. Esta vez en Guyana, acompañando a mi colega y amiga Lieve, con quien pronto festejaremos 10 años de trabajo conjunto. La historia, esta vez, es la elaboración de una política nacional de Ecoturismo, de la que pronto contaré más en el blog de trabajo. Permítaseme, por lo pronto, hacer un poco de recuento del viaje, y no de la labor del consultor.

El viaje desde México es vía Copa a Panamá. A las 2:38 AM. Llega casi a las 6AM y desde esta ciudad hay que embarcar de nuevo a Georgetown. Salí a las 10PM de Toluca y a las 3PM (después de pasar el levemente burocrático trámite de aduanas) logré subirme a la camioneta que nos llevó directamente al recién creado ministerio de turismo, situado en el centro de la ciudad, en una vieja casona de madera, seguramente de algún rico británico de los que llegaron a colonizar Guyana. 


La ciudad no parece moderna y se encuentra a pie de mar. Debajo del pie de mar, debería decir, pues es inferior, unos metros, al nivel del mar, y aunque hay rompeolas y barreras, parece que se inunda con frecuencia. Ya en el país e instalados, estuvimos un día trabajando en el hotel y el día siguiente fuimos por lo rico del pastel: la visita del área de Rupununi. Esta zona es de selva pura. El país tiene casi el 70% de su territorio como área boscosa de selva tropical. Para llegar a Rupununi debe tomarse una avioneta o manejar unas 12 horas, por un camino de tierra. 

Por fortuna hicimos lo primero y en cuestión de una hora estábamos en Rock View Lodge, desde donde nos movimos a varios emprendimientos de turismo: Surama, Iwokram y Atta Rainforest Lodge, donde cuentan con un "canopy" o puente colgante sobre los árboles muy interesante aunque esta temporada accidentado. 

La calidad de la comida, bastante buena, los paseos interesantes (incluida la caminata en el bosque) y por supuesto, lo más rico y que siempre me alimenta: el contacto con la gente, sus sueños, esperanzas e ilusiones de un mejor futuro. Nada fácil en un mundo regido por el dinero, con fuerte presión de la minería y al mismo tiempo cerca de enfrentar los retos del ecoturismo sin vacuna. Con todo, el viaje ha sido excelente hasta el momento. Hemos visto venados, guacamayos, aves al por mayor, monos y un sinnúmero de otras especies. Guyana, hasta ahora, vale mucho la pena. 

El resto de la semana estaremos en Georgetown y los alrededores. Del desarrollo, la calidad de vida y el turismo, pronto más información, fotos y mensajes.