8.12.15

[Tesis completa]: La Sherezade del Desarrollo: Redes y actores en la construcción del entramado turístico en el espacio rural. Dos casos de estudio en Perú y Argentina: el Valle del Colca y Tafí del Valle


Esto es casi un manifiesto y el cierre de un círculo que abre otro. Desde que la experiencia del doctorado comenzó en 2010, la divulgación de la tesis me parece el punto culminante. Es cierto que no está impresa y menos tiene visos de Best Seller (eso solo lo hace el bueno de Umberto), pero es un enorme motivo de orgullo, pues finalmente representa la oportunidad de compartir un complejo trabajo. Algunas notas al respecto.


Corría el año de 2010 y FLACSO me aceptaba (creo que siempre se preguntaron porqué) en su Doctorado en Ciencias Sociales. Entrar a las oficinas de la calle Ayacucho, en Buenos Aires, fue primero retador y pronto se convirtió en costumbre: sesiones grupales, clases, discusiones, horas en la biblioteca y muchos intercambios con personas que a pesar de nuestras diferencias formativas -países, escuelas, géneros, intereses e historias- compartíamos el gusto y sufrimiento de ser "doctorantes" (ahora la palabra me hace pensar en los replicantes de Blade Runner), una subespecie humana que gusta del masoquismo intelectual y está dispuesta a morir por él. 



Un año y diecisiete versiones de proyecto de tesis; más de mil páginas escritas entre borradores, pruebas, presentaciones, resúmenes de lecturas y más; una directora de tesis perdida y una nueva que llegó a rescatarme, un co-director aguerrido y divertido con mis avatares, tres tutores y una buena docena de compañeros de batallas, sueños, vinos, angustias y cervezas, incontables, todas ellas. Un mundo nuevo en el Nuevo Mundo; una experiencia que me llevaría a esto: una tesis de casi trescientas páginas que cuenta la historia de cómo llega el turismo al espacio rural en dos interesantísimas poblaciones: El Valle del Colca y Tafí del Valle. 

Comencé con la antropología y Clifford, los Commaroffs, Apadurai, Lévi-Strauss, Mac Cannell Gascón, y de ahí me fui a la sociología, donde me estampé con Latour, Urry, Sheller, Law, Bourdieu, Van der Duim y muchos más. Luego reboté en la geografía con Harvey, Müller, Lanquar, Moss y Mc Carthy y pasé por los Estudios Culturales (Stuart Hall) y hasta la psicología (Freud, Geergen...). La lista es finita cuando revisas la bibliografía, pero infinita cuando quieres decir que los leíste con detalle y que hoy, a cinco años de distancia, los recuerdas. 

Tal vez descubrí lo que ya estaba descubierto, pero también le traté de dar mi propio enfoque y palabras. Posiblemente lo que mejor entendí es que todos hablamos y escribimos dejando líneas en el camino y que son esas líneas las que frecuentemente contienen más riqueza. Las palabras ocultas, los significados nebulosos, las ganas de decir sin estallar... y que hasta los silencios suelen contener más de lo que pensamos. Como lo copio en la última cita del libro (que extrañamente nadie censuró, porque al final es también la sátira más grande), relaciones hay, el asunto es encontrarlas. Es muy fácil pasar de patate patate en cinco palabras.

Si el lector llegó hasta este párrafo es sin duda un candidato para leer un poco de la tesis. Masoquismo puro. Si logra terminarla deberá contarme para anotarlo en el "Muro al lector valiente". Perdóneseme el largo texto para el corto link, pero era menester ponerle un poco de sal al corte antes de usar el cuchillo y el tenedor. 

La tesis completa, que dinero más, dinero menos, costó muchos dólares, 48 meses, 2 ojos miopes, una silla de 6 dólares -comprada  a los cartoneros- y al menos dos relaciones sentimentales, espera ansiosa para ser leída y discutida. Me encantaría recibir sus comentarios.

La tesis se encuentra en dos versiones:
1) La académica y totalmente formal, aquí.
2) La editada a sugerencia de uno de los editores, aquíLa Sherezade del Desarrollo.

Todos mis ánimos para que tengas una buena lectura:

Ah! Banal como parezca, decidí hacer pública esta tesis y divulgarla de este modo porque a pesar de mis esfuerzos para conseguir su publicación, los resultados fueron insuficientes. O bien tenía que aportar económicamente, o estar adscrito a una universidad que tal vez la seleccionaría, o ganar un concurso que ofreciera imprimirla. Por suerte tenemos internet y aunque no aporte en lo económico, para mi es un gusto ponerla a tu disposición y decirles a los promotores de la ciencia, que aún no están listos para la investigación desde la independencia.