8.5.16

[Viajes] Domingo de motos: Oaxaca- San Martín Tilcajete por una ruta alterna.

Esta mañana comenzó como un domingo cualquiera: se trataba de seleccionar una serie de documentos y decidir cuáles irían directos a la basura, pero en la medida que el proceso avanzó me atoré revisando recuerdos y luego comenzaron una serie de mensajes que me dijeron que era tiempo de tomar la moto y olvidarse de las cosas del día a día. Así que vi el mapa y me dije que sería rico ir a la Azucena Zapoteca a comer, pero no por la ruta clásica, sino tratando de evitar el centro de Oaxaca.

Es una suerte que Google tenga tal precisión hasta con los caminos vecinales. Me aparecieron dos alternativas: la clásica, que implica pasar por la zona comercial y una distinta, que parte hacia el Este y de pronto cruza hacia el Sur, atravesando una mini-cadena montañosa. 



Así que partí en dirección a Teitipac y primero crucé el municipio de Rojas. Luego, avanzando por una ruta intervecinal y pavimentada llegué a Teitipac, desde donde el camino se hizo más escarpado y luego comenzó la terracería. 

Durante unos 15 kilómetros crucé una pequeña montaña (casi loma), por una ruta arenosa pero en buenas condiciones. Solo me encontré con un par de autos. Pronto llegué a Santa Cecilia Jalieza y luego Santo Domingo (mismo apellido). De ahí, solo siete kilómetros de vuelta al pavimento y llegada a San Pedro Guegorexe. Desde este poblado, entronqué con la carretera a Ocotlán y un par de kilómetros después, llegué. 

Rico e impresionante: sólo se debe salir unos cuantos kilómetros para encontrar el Oaxaca profundo y perderse en la inmensidad: ranchos, fincas productoras, sembradíos de espadín, olor a hierba santa, iglesias que indican el centro del pueblo, perros callejeros y personas enmezcaladas y sonrientes.  Fue como aquellas salidas que nos hacíamos los sábados o domingos con el buen Mike en Monterrey: camino a la aventura y a la descubierta. Por suerte, este país todavía da para eso. 



Aunque no me pagan por hacerlo, vale la pena la recomendación: restaurante Azucena Zapoteca. Justo en las afueras de San Martín Tilcajete, el pueblo de los alebrijes más lindos del mundo. Precios decentes, atención con sonrisa y hasta te prestan un cargador de pilas cuando lo solicitas.