26.6.17

[Política] Nos metieron el pie


Escribo desde el fondo de mi decepción, después de semanas de silencio autoinflingido, víctima de mi propia tristeza y molestia, que me han llevado a ser uno más de esos zombies ciudadanos que no hablan, no dicen, no se quejan. De esos que se sienten tan defraudados por los partidos que ya no quieren saber de política. Enmudecí e hice lo que querían: dejarlos ser los dueños de México y seguirlo manejando a su antojo. Por suerte, estos días me permitieron pensar y hacer un nuevo esfuerzo para despertar.

Desde que comenzó este sexenio, el PRI no ha hecho más que quitarnos ciudadanía y decir lo opuesto en la retórica: hicieron cambios en el IFE y lo transformaron en INE. Se descentralizó y se puso a la autoridad electoral en manos de los virreyes estatales; lo llenaron de figurantes del PRI que dicen ser democráticos y se han llevado, desde entonces, el carro completo. Cambiaron a los magistrados del TRIFE y dejaron que todos los fraudes, gastos excesivos de campaña e imposiciones, pasaran desapercibidas.


Cambiaron también a los ministros de la SCJN por unos a su medida; se han gastado millones en elecciones y programas populares para asegurarse los votos de los más pobres e ignorantes; se robaron la poca autonomía que tenía la CNDH y han hecho todo lo posible por obstaculizar a la CIDH. Los militares y el PRI manejan el país a su antojo. Le han dado toda la libertad al narco para actuar. Han callado ante los asesinatos a periodistas; vigilan a quienes piensan y tienen presos políticos. Tres años están a punto de cumplirse y de Ayotzinapa, no sabemos nada.

Nos subieron la temperatura de la olla y nos quedamos callados. La volvieron a subir y apenas protestaron unos cuantos. Otros levantamos la frente y la volvimos a bajar para seguir cocinándonos en nuestros vapores; unos cuantos negaron con la cabeza pero se dieron la media vuelta, sin esperanza de que algo cambiara. "Para qué, si esto siempre ha sido así". Y nos volvieron a subir la temperatura, y luego nos lo volvieron a hacer, y después otra vez.

Nos fueron haciendo tolerantes al dolor, al engaño, a la frustración, a la mentira; nos quitaron el habla, los espacios de reclamo. Repitieron la misma fórmula: callar, coptar, olvidar. Y respondimos con la nuestra: callar, ser coptados y olvidar. Preferimos el silencio, la cabeza gacha, el "yo hago lo que tengo que hacer y los demás deberían hacer lo mismo". Nos aniquilaron el ánimo, las ganas de criticar, nos llenaron de verborrea: miles y miles de pesos en publicidad de la Reforma Energética, de la Educativa, de la Hacendaria. Nos pintaron las migajas de un tren a la modernidad, cuando ya se habían robado lo de diez. Y lo siguen haciendo.

Soy profesor, soy emprendedor, soy político de blog, soy tu compañero de escuela, tu vecino, tu amigo, tu hijo. Hoy en México veo desánimo y silencio; donde me planto leo tristeza, decepción. A veces ya no leo, ni veo nada. Estoy harto de los políticos pero prefiero callar, respirar desinterés y alimentarme de él. Ya se me olvidó que si cada uno hace algo en su metro cuadrado, pronto tendremos miles de metros cuadrados. En cambio, me sigo comiendo la mierda que me dan.


La gota que rebalsó mi vaso fueron las Elecciones del Estado de México: todos supimos cuánto dinero metieron, escuchamos cómo nuestros familiares fueron obligados a hacer proselitismo por Del Mazo, supimos que quienes lo promovieron solo lo hicieron por un interés económico. ¿Los valores? ¿La ética? ¡Eso qué! Mejor un Mercedes o un BMW que un mundo más equitativo. A pesar de toda la información sobre el fraude, ganaron. El PAN y el PRD pidieron nulidad; Morena -quien más tenía que ganar y luchar- apenas apeló unos distritos. ¡Qué decepción! ¿No se dan cuenta que así lo van a aplicar de nuevo en el 2018?

Lejos de cambiar, los partidos hacen un Frente Amplio, Morena hace su ruta solitaria y pronto llegarán los independientes. Todos pelearán una pugna ficticia en la que el ganador está clarísimo: el fraude, el desfalco, el robo, el interés económico. Lucharán en un ring a sabiendas de que el referee está comprado, que el ganador está designado. Como en la lucha libre. Sí, política de enmascarados, con un pueblo que hace catarsis y sale de la arena Coliseo hacia su misma vida, a sus calles llenas de baches, a noches sin alumbrado, a violaciones en automóvil, a noticias que los engañan de nuevo, a trabajos que les dan migajas. ¿Viste Dark City [Ciudad en Tinieblas, en español]?

Ya critiqué todo, ¿tengo una propuesta? Sí. Todos los días hago algo por mi metro cuadrado. No por mí: por mi metro cuadrado. Por lo que tengo alrededor, por quienes están a mi lado, pero no puedo ir más lejos. Más allá de mi espacio, solo veo una salida: un gran movimiento social que exige, antes de unirse por un candidato, las condiciones para una contienda electoral sin intervención del estado-partido, con un tribunal electoral con decisión, con poder de actuación y castigo; un INE que hace su trabajo y vela por la limpieza y el cuidado en el uso de prerrogativas y presupuestos. 


Esto no lo logrará ningún partido, ningún Frente Amplio, ningún independiente. Vivimos una situación que se parece más al adiós a Pinochet o al fin de la Sudáfrica racista que a una elección común: o nos unimos todos contra el dinosaurio o el dinosaurio se queda. 

Solo una coalición es capaz de poner al PRI contra la pared y exigir primero la estructura funcional. Solo un enorme grupo puede llamar la atención internacional para mostrar que no existen condiciones de equidad y que sin ellas no puede haber elección. Solo él puede decirle al gobierno que si no se limpian los órganos electorales, no participará en la elección. Esto lo han insistido Edgardo Buscaglia y otros hasta la saciedad. Confieso que pensé que Morena podría pero no, ya el Edomex nos confirmó lo contrario. Pocos, dentro de los partidos, lo promoverán. Es una labor ciudadana.

Tres deben de ser las consignas ese movimiento: 1) Ciudadanización e independencia del INE; 2) TRIFE funcional y capaz de aplicar sanciones; 3) Limpieza de la elección 2017. Una vez conseguido esto, podría darse una elección. Antes de esto, perdemos nuestro tiempo y dinero.

El PRI regresó años el sistema electoral, se hicieron de muchísimo dinero, nos robaron el ánimo y el interés por la política... En suma, nos metieron el pie en el camino hacia el futuro durante cinco años. Si no aprendemos la lección y lo seguimos permitiendo, no me quedará más que pensar que no fue el pie, sino el dedo... y que nos gustó tanto, que queremos repetir. 

Fotos, con mero interés ilustrativo: http://www.mundotkm.com/, BBC, PRD México.