14.8.11

[Reseñas] Reensamblar lo social. Bruno Latour

Un libro sin duda ágil, interesante y que obliga al cuestionamiento. Un texto que todo investigador de las ciencias sociales debe leer (al de las naturales también le hará servirá repasarlo). Sobre todo porque presenta un planteamiento distinto que comienza por insistir que "ya no es suficiente limitar a los actores al rol de informantes... Hay que restituirles la capacidad de crear sus propias teorías de lo que compone lo social."

Y es que en efecto, Latour insiste en que quienes trabajamos en ciencias sociales parecemos partir de una serie de conceptos preconcebidos que nos sirven para explicar un poco todo: poder, constructos, relaciones de dependencia, habitus, siempre de forma apriori, sin darnos el tiempo para dejar que los actores planteen, expliquen, evidencien. Tenemos ese hábito de encasillar a partir de los parámetros que conocemos. La fórmula no es sencilla: se trata, en suma, de desaprender un poco y dejar que las cosas pasen, mirando siempre con atención. En más de trescientas páginas, el autor nos presenta un manual que desarrolla cinco puntos esenciales (incertidumbres fundamentales) de su sugerencia de trabajo:



-Preguntarse sobre la naturaleza de los grupos y la forma en que éstos presentan su identidad
-La naturaleza de las acciones: siempre hay múltiples actores y sus objetivos van más allá de los que se plantean y enuncian originalmente.
-La naturaleza de los objetos: no existen sólo los humanos, sino una serie de actores "no-humanos" que modifican las diferentes interacciones.
-La naturaleza de los hechos: pareciera que las ciencias naturales y las sociales están en continuo debate, cuando no siempre es así.
-Y finalmente, la idea de que la ciencia social es empírica, cuando muchas veces parece no serlo.

En lo que parece más bien una propuesta muy "etnográfica", Latour nos invita a mirar el terreno y a constatar que los grupos están en continua reinvención y que para comprenderlos, es necesario  "relativizar" nuestras observaciones. 

La teoría del actor-red (o ANT, como se llama en inglés: "Actor Network Theory) pone especial énfasis en la necesidad de comprender, más que a los actores, a las relaciones que se establecen entre ellos, asumiendo que cada una de esas redes que se establece es única y responde a los actores que la integran.

Para quienes trabajamos el tema del turismo, me parece que la mirada de la ANT es realmente útil, pues el concepto de red tiene una enorme similitud con la forma en que el turismo opera: una suma de interacciones entre actores de muy diversos tipos que sólo funciona en la medida que las conexiones entre ellos son efectivas. No pierdas tiempo y revísalo pronto:

Reensamblar lo social -una introducción a la teoría del actor-red, Bruno Latour, Editorial Manantial, 2005, Buenos Aires. 390pp.