31.12.11

¿Por qué me cuesta celebrar un año nuevo?

Esto va a parecer una discusión demasiado filosófica y no lo es: es sólo una toma de posición ante algo que solemos tomar como "natural y normal": el cambio de año. Pero...¿a quién se le ocurrió que sería el 1 de enero, que tendría 365 días y demás cosas? ¿Por qué es tan religioso como la navidad? ¿Sabes qué festejas cuando pasas del 2011 al 2012? ¿En otras palabras: ¿qué hay detrás del engranaje del reloj?

De acuerdo con la Wiki  "El calendario gregoriano es un calendario originario de Europa, actualmente utilizado de manera oficial en casi todo el mundo. Así denominado por ser su promotor el Papa Gregorio XIII, vino a sustituir en 1582 al calendario juliano, utilizado desde que Julio César lo instaurara en el año 46 a. C.1 El Papa promulgó el uso de este calendario por medio de la bula Inter Gravissimas".

El tiempo siempre ha sido un tema en debate, en discusión, pero además apasionante porque evidencia cómo los humanos creamos formas de control, de manejo sobre el medio que nos rodea... y sobre los humanos que nos acompañan.

Por ejemplo, en el libro de Umberto Eco, "El Péndulo de Foucault", una de las teorías por las que no ocurren las reuniones de los Templarios, quienes detentaban el secreto de que no había secreto (perdón, Umberto, estoy simplificando), es que los grupos no logran reunirse por culpa del desorden en el calendario que existía en el siglo XVI: calendario juliano en algunos lados, ortodoxo en otros, gregoriano por allá, lunar más allá... y así: cada quien medía el tiempo como le decían en su tierra.

Después de la Revolución Francesa se usó el Calendario "republicano" que trataba de adaptar el calendario desde una escala decimal y trataba de marcar la separación del Estado con la Iglesia (pero luego Napoleón lo anuló). La semana tenía diez días, por ejemplo.

EP Thompson tiene un artículo super interesante sobre cómo el reloj y las horas fueron adoptadas por la población inglesa: ¿Te imaginas? Un tiempo en que comienzan a aparecer los primeros relojes y el día deja de estar en función de la iluminación solar (ya no se trabaja de sol a sol, sino de 9 a 5 o algo así). Cuenta el debate con los obreros y cómo éstos poco a poco comprenden que también puede usarse como reivindicación social y comienzan a pedir el sueldo en número de horas.

Bourdieu estudió cómo los cabilas (un grupo étnico del áfrica) tenían una manera de interpretar el tiempo: tiempo para producir, tiempo para trabajar, tiempo para descansar...  y cómo esto era diferente a la forma en que "occidente" lo mira.

Naturalmente, estos son sólo un par de ejemplos, pero hay muchísimos más. En épocas más recientes y aunque no tiene nada que ver con estudios, aunque sí con aspectos políticos, me llamó mucho la atención cuando Marcos (en 94, revolución zapatista), decía que había 2 tiempos: el de la selva y el del reloj. Hoy en día nos decimos que el tiempo pasa tan rápido que ni cuenta nos damos, o que pasa tan lento como una tortuga: depende de lo que estés haciendo, con quién estés, etc. 

Pero la realidad, es que estamos regidos por el tiempo: los minutos, los segundos, las milésimas de segundo, los nanosegundos... y así; en cuestión de nada leerás esto, lo cerrarás y lo botarás a la basura.  El tema es que puedes cerrar este blog, pero no puedes evitar que tu tiempo sea controlado por los bancos, los futuros de los commodities, las tasas, las bolsas, el compra-vende compra, compra compra vende, vende vendeeee!!! Ellos son los que nos rigen hoy: hay que pagar la fecha de vencimiento de la factura, la mensualidad del auto, renovar el contrato de las inversiones, pagar la tenencia. ¿Y por qué cada año de 365 días y no cada mes de 60 días? ¿Por qué hay que pagar impuestos por este año que pasó?

Pero festejemos, festejemos... que también es un símbolo de esperanza y por eso hay que salir a dar la vuelta a la manzana con una mochila al hombro para que viajemos mucho en el año; por eso hay que "estrenar" una prenda (consuma, consuma, consuma...); por eso hay que comprar unos calzones rojos, amarillos, vestir de blanco... (compre, compre, compre); por eso hay que comprar unas uvas (al precio que quiera el supermercado); tomar sidra, brindar con champagne... qué manera de armar símbolos, no?

Sí, todos me lo dicen: soy un grinch, soy un hombre sin sentimientos, soy un aguafiestas... piénsenlo si quieren, pero yo, tengo mis ideas: si quieres ser solidario, profesar cariño por tus prójimos, evidenciar tu respeto al medioambiente y a la raza humana, no tienes que esperar a que venga el primero de enero. Habla menos y actúa más, verás que el mundo a tu alrededor florece, y para eso no necesitamos ni a Papá Noel, ni al niño Dios, ni a todos los otros símbolos que nos dicen lo que está bien y está mal.

Ayer vi "José y Pilar", un documental que se hizo a Saramago (acá el link)  y me encantó una de sus frases: "Dios no nos necesita para nada... excepto para existir" ¿Nos daremos cuenta algún día?

¿Y lo de festejar? Festeja todos los días, como el Sombrerero de Alicia en el País de las Maravillas: Feliz no cumpleaños! Feliz no Navidad! Feliz no año nuevo! Pero que eso no te haga olvidar de la realidad del mundo.

Así que hoy, cuando tomes las 12 uvas (o si lees esto con la resaca del día siguiente), no dejes de preguntarte cómo quieres ocupar tus 366 días de 2012 (porque en efecto, tendremos un día más este año). ¿Esperando a la próxima temporada navideña para ser bueno y solidario o actuando todos los días?