3.7.12

[Elecciones 2012] ¿Qué cómo vi las elecciones? Mis reflexiones sobre la experiencia


¿Qué cómo vi las elecciones? Por Andaryego.

El 1 de julio tuve la suerte de estar trabajando con un grupo de unos 45 chicos y chicas mexicanos en Buenos Aires. Todos, de diferentes colores partidistas, nos reunimos a monitorear las elecciones (ojo, no confundirlo con el proceso electoral, que dura mucho más). En unas hora difundiremos el texto con nuestras apreciaciones y conclusiones, pero me interesa hacer algunas reflexiones personales en vista de la información que circula.


Para comenzar, aclaremos las afirmaciones estilo " el X por ciento (no) quiere a (AMLO, EPN, JVM)". Según el PREP (que no tiene validez jurídica, ver página IFE) y en números cortos, el 62% del padrón de 79 millones votó, es decir 49 millones de personas. Esto significa que a 30 millones no les importó, no les interesó o no les convenció ningún candidato. Nuestra democracia se sustenta en el voto de 49 millones de personas, que sólo son el 43% de la población total. ¿Vamos bien con la democracia? Sigamos.

De ellos, 38.15% "votó" (más abajo otras reflexiones) a EPN. Es decir que de la población que puede votar en el país sólo 18.69% lo apoya (38.15% x 62%). Lo mismo para AMLO: 31.64% de votantes, equivalen a 15.55%; En el caso de JVM, 25.4% equivale a 12.44%. La diferencia entre los candidatos es pequeña y repartida. Si tuviéramos segunda vuelta y votación obligatoria algunas cosas podrían cambiar. Y ojo, que votación obligatoria significa que los votos en blanco y/o nulos evidenciarían que ese 38% del padrón (por mucho el ganador de la elección) no está de acuerdo con el formato electoral mexicano. ¿Vamos bien con la democracia? Sigamos.

Lo que aquí parece es que comemos lo que nos dan, no lo que pedimos –como lo dijo uno de mis primos lectores hace días-. Y peor aún: a veces nos vemos obligados a cambiar uno de los platos elegidos por uno que no queríamos. El voto útil.

En 1994 muchos votaron a Zedillo (PRI) por miedo: el fantasma de Colosio recorría el país y era mejor que su propio cancerbero lo cuidara; En 2000, votamos por Fox porque "iba a sacar al PRI"; en 2006 los priístas prefirieron a Calderón porque AMLO era "un peligro para México" (y para ellos), y en 2012 también hubo voto útil: el PAN (y Fox) prefirió dárselo a EPN. El voto útil se usa para no "perder" la seguridad: que el cambio no sea "brusco". El cambio no es bien visto: "que cambie el mundo, pero no me toquen la billetera". Y lo que se dice sobre la izquierda –sobre todo en los medios televisivos, porque el promedio de lectura del país es de ½ libro al año- simplemente "da miedo". Si tuviéramos controles sobre los medios y educación crítica, esto cambiaría. ¿Vamos bien con la democracia? Última parte.

En la observación que hicimos hallamos amenazas, violencia en varios puntos, compra de votos, acarreo, robo de urnas, tinta no indeleble, lápices para votar… (ya leerás detalles en unas horas que lo publiquemos). Antes del proceso supimos que la contienda era desigual (espectaculares, pagos de tiempos a líderes de información, compra de votos –caso Monex y otros-, guerra sucia –comerciales donde AMLO llamaba a la violencia, por ejemplo- llamados sindicales de inducción de voto, etc.). Y me refiero a todos los partidos, no a uno solo.

No importa el partido por el que hayas votado, esto te interesa: no, no tuvimos una jornada equitativa. Habrá muchas impugnaciones, pero bien sabes que la suciedad mayor no estaba ahí, sino en la construcción del proceso. Que no se te olvide: la votación es un reflejo de todas las incongruencias anteriores. ¿Podemos decir que vivimos en democracia si no se resuelven las impugnaciones y se castiga a los culpables con todas las de la ley? ¿Podemos decir que vivimos en democracia si no hay una reforma electoral?

La frase es fácil: "si sabían que todo estaba tan mal, ¿para qué entraron a las elecciones?" Lo más fácil sería no hacerlo, pero preferimos esforzarnos y no debes de olvidar a miles de jóvenes que lo hicieron. Piensa si es mejor que haya oposición (perredistas, amloistas, petistas y demás) o si es mejor que sólo esté la dictadura perfecta. No te confundas: la izquierda le hace bien al país, pues es critica y propositiva. Nos ha tomado años y hemos conseguido cambios, pero seguimos inconformes: para tu suerte ha aguantado muchos embates.

Me sumo a quienes exigen solución a las impugnaciones y una reforma electoral: Segunda vuelta, Voto obligatorio, Medios controlados, Justicia electoral, Equidad, Alto a la violencia y Votaciones limpias.

Ahora sí, te invito a pensarlo de nuevo con tu cabeza, no con la de Televisa o sus canales hermanos.

Mi reconocimiento a todos estos jóvenes que hasta las 06:00 AM trabajaron por su país y sus sueños. Son una gran lección.