18.2.15

[Cine] ¿Qué es lo difícil de creer en lo imposible? / Post para insuflar el ánimo

Hay películas que deberían ser marcadas como de vista obligada en tiempos duros. Industria Argentina me parece una de ellas. Más allá de las implicaciones políticas que claramente la definen, es uno de esos documentos que hacen pensar, contribuyen a reflexionar y ayudan a salir de la burbuja del día a día, al tiempo que aportan buenos momentos. Me encantaría que también en nuestro cine mexicano contemporáneo se tocaran temas así.

Para muchos de nosotros Argentina es un país lejano en el Sur en el que se come carne, vino y empanadas; donde se dice "ché" en lugar de "güey", "pomelo" en lugar de "toronja" y de donde vino -según la generación que te tocó vivir- Raúl Astor, Carlos Gardel, Gustavo Cerati o Mafalda. Tenemos una visión superficial y constantemente defenestada por nuestros medios de comunicación: los argentinos son alzados, creídos y arrogantes y, por si fuera poco, siempre tienen problemas económicos. "¿Cómo pueden ser un ejemplo para nosotros?"


Quienes hemos tenido la oportunidad de vivir allá podemos contar otras cosas. Sobre todo los que hemos estudiado un poco de su historia o conocido a sus habitantes. Ése es el don de quien viaja: contar la historia que otros sólo reciben a través de las cajas digestoras mediáticas, también llamadas televisores. 

No se asuste el lector, que no le voy a dar una cátedra de argentinismo. Permítame solo contarle que allá abajo, muy, muy al sur, hay un país que con todos sus problemas y situaciones económicas también sueña, donde se hace buen cine y se tienen historias de las que podríamos aprender. Este es el caso de esta película que cuenta una historia de una fábrica recuperada. ¿Qué son las fábricas recuperadas? 

Fácil. Algo que muchos de los malos empresarios mexicanos no querrían que nuestros obreros supieran que existe: industrias que, después de que los propietarios declaran su insolvencia o quiebra, son recuperadas por los obreros, quienes se ponen a trabajar en ellas y retoman su administración con el objeto de ponerlas a funcionar y no perder su fuente de empleo. Las fábricas recuperadas vienen del post Corralito, la crisis económica de la que todos supimos en el año 2001 y que hizo que muchas empresas cerraran, aunque no es sólo de ese tiempo. La película trata sobre el sujeto.

Pero más allá del tema que aborda, la cinta me hizo pensar en algo: la posibilidad de creer en lo imposible. Como consultores, con frecuencia nos buscan para asesorar proyectos. Algunos tienen factibilidad, otros están en serios problemas y otros simplemente requieren de una pequeña refacción para funcionar. Y claro, como consultores, hay quienes deciden tomar los primeros o los últimos, pero pocos son los que prefieren los segundos.

La vida es también un poco así: podemos decidir andar el camino que otros han seguido -ese camino firme, probado y seguro- u optar por el desconocido, terregoso y experimental, que pocos han tomado y que la mayoría de quienes tomaron el primero nos desaconsejará por peligroso. Así se forman las personalidades y se definen los seres humanos: los arriesgados y locos vs. los prudentes y adaptados; los conservadores y los liberales... y los que creen que aunque nos vaya mal, es mejor quedarse sentado en ese sofá, pues siempre hay forma de que nos vaya peor. ¿Para qué arriesgar? -dicen.

Siempre he pensado que hay que intentar. No siempre sale, pero con frecuencia el resultado es una posibilidad antes no contemplada, es decir, la posibilidad de creer en lo imposible. Justamente Industria Argentina es una de esas películas inspiradoras que nos recuerdan que lo imposible lo hacemos nosotros y es el resultado de dejar atrás los propios miedos. 

Película muy recomendable en estos tiempos en que la sociedad mexicana pierde cada día más esperanzas frente a la avalancha de pisotones que los políticos del establishment (esos que no quieren que las cosas cambien) dan a nuestras leyes, comenzando por la Constitución. 

Industria Argentina (2012). Dirigida por Ricardo Díaz Iacoponi, con Carlos Portaluppi, Eduardo Cutuli, Aymara Rovera y muchos más. Disponible en Youtube haciendo clic acá abajo (por suerte el gobierno argentino sí las pone en difusión pública. Ah! Por una vez, no sale Darín).