6.10.15

[Reflexiones Doctorales] [Reseñas] Mapas imaginarios, mapas reales, mapas políticos. Lectura corta

A veces uno mira las cosas y no les pone mucha atención. En ocasiones las mira con detenimiento pero solo alcanza a leer la parte superficial. Son escasas las ocasiones en que miramos un mapa y le preguntamos porqué puso las fronteras ahí, las líneas de tal color allá o la porción del Antártico se ve mucho más pequeña de lo que es en las escalas de una fotografía aérea. Acá se reflexiona un poco al respecto.
Hace unos años, en una de esas excursiones que los estudiantes doctorales hacemos, pasé del turismo a la cartografía (como hubiera dicho Eco: "de patate a patate" a través de unas cuantas asociaciones imprevistas) y me encontré con la Dra. Carla Lois y sus planteamientos sobre los motivos detrás de los mapas. Naturalmente ella lo cuenta más lindo que yo, porque es su tema y lo mío es solo un blog, pero el tema es que ella ha estudiado durante años el backstage de su producción. 


¿Bajo qué gobierno se definió que se incluiría la Patagonia en los mapas? ¿Quién dijo que había monstruos en los límites del mundo conocido? ¿Hicieron los chinos mapas más avanzados que los europeos del siglo XII? Parecen preguntas sencillas, pero albergan -la mayor parte de las veces- un interés político: marcar la identidad, asegurar el derecho sobre un espacio e inclusive desanimar a un descubridor de encontrar una nueva verdad. 

Hace unas horas, mientras desempolvaba mis notificaciones pendientes en academia.edu, me encontré con tres artículos recientemente puestos en la red de la Dra. Lois. Claro, los tres hablan de mapas: dos de Argentina en particular, pero uno de mapas imaginarios de mundos reales. Suena bien, no? Y claro, para un latouriano que ha aprendido a descreer, pues esto es como el dulce líquido rojo que mi padre pone en el abrevadero de los pobres colibríes que se han vuelto adictos a él: atractivo como la deliciosa cerveza de los viernes. En fin, basta de analogías. 

Mejor te invito a leer su artículo completo y preguntarte después cómo se construye la realidad, en qué mapa de google hay una calle ficticia o cómo dibujarías un mapa de México en el que no incluyeras a Los Pinos o la Casa blanca, por su real ineficacia. 


En la imagen de este post: Utopia, de Tomás Moro. ¿Lo leíste? Recomendabilísimo!