15.5.17

[Reseñas] [Documentales] Península Mitre, Patagonia

Gracias a la sugerencia de un buen amigo del doctorado pasé una excelente tarde viendo un hermoso documental sobre la Península de Mitre, esa puntita que se ve en el mapa de la Patagonia, la parte más al Este del país. Un lugar prístino, con prácticamente nula ocupación humana y que se conserva de una manera maravillosa. El video cuenta la experiencia de cuatro chicos que, con tablas de surf en mano, lo recorren buscando las mejores olas.


Los Gauchos del Mar es el nombre de la empresa productora,  un excelente nombre. El documental es narrado por dos hermanos y dos amigos (un ciclista que interrumpe su recorrido hacia Alaska para volver a recorrer lo que hizo en el pasado, y otro chico) que deciden hacer una caminata de más de cincuenta días por la Patagonia en busca de lugares para hacer surf y también en busca de sus propios límites y alcances. 

Todo inicia en Buenos Aires, con los minuciosos preparativos: comida, medicinas, tiendas, ropa, tablas, material de acampe, etc. Luego el equipo se traslada a Ushuaia, donde darán los toques finales antes de partir. En lo personal, me trajo una evocación de un viaje me hizo pisar tierra patagona hace 13 años. La mayor parte del documental estuve a punto de derramar unas lágrimas solo de rememorar los guanacos, el frío, la carretera y esos espacios indómitos del mundo.


No quiero hacer un relato completo, pero quiero tomar tres temas que me hicieron gozar enormemente. El primero, los personajes. No solo los viajeros y aventureros, sino los baquianos que viven en esos sitios recónditos una vida de soledad, de gauchos en el extremo Sur. Lo mismo para los militares que patrullan y vigilan esos sitios remotos. Solo reciben abasto cada 45 días. Pati es, por supuesto, uno de mis actores favoritos. Ese amor por la vida, el esfuerzo y la música son geniales.

El segundo, los paisajes y la fotografía: tomarse el esfuerzo de llevar todo el equipo, dedicarle una gran parte de la empresa es de reconocerse. De parte de la naturaleza y los lugares, solo invitarte a disfrutar de esa magia en pantalla gigante. Valorar esos lugares para conservarlos es una necesidad y también parte del mensaje de la película. Ríos, bosques, lomas, fauna, playas, etc. Qué gusto saberlos tan lejos de la civilización y, al menos por ahora, a salvo de nuestras humanas ganas de depredar. 

Finalmente, a los aventureros: uno no puede sino ponerse en sus zapatos y reconocer su capacidad de viaje, de concentración mental y por supuesto fortaleza. Su amor por las olas y el descubrimiento bien vale la pena el documental. 

Si acaso hubiera algo que criticar -poniéndose en el papel exigente- son los diálogos: se pudieron aprovechar un poco más, pero también se entiende que en esas situaciones uno habla lo necesario. Igual tiene una ventaja: disfrutas mucho más de los paisajes en el silencio.

Ganas locas de volver a la Patagonia, aunque como simple mortal: observar lo que está al alcance de uno que ni hace surf, ni camina veinte kilómetros al día. Gracias por hacernos soñar y recordarnos #QuéViajesotes se pueden hacer en la vida. 

Puedes ver el trailer acá, y si tienes cuenta de Netflix, también puedes verlo completo. 

Península Mitre (2016). Dirigen: Joaquín y Julián Azulay.