23.2.18

[Reflexiones] El Rafa Serrano, la enseñanza y un viejo texto


Pues la casualidad es que hace unas horas Alland mencionó a uno de nuestros viejos profes, el gran Rafa Serrano, y nos compartió una entrevista en la que había aparecido más o menos recientemente. En ella habla de España, el terrorismo y la independencia catalana, pero al mismo tiempo hace unos interesantes paralelismos con México que, sin ser el descubrimiento del hilo negro, son por demás interesantes. 

En ese "mood", me puse a buscar al susodicho profesor. Siempre me pareció discreto y no estaba equivocado: no lo encontré en las redes sociales donde lo busqué, pero una investigación un poco más exhaustiva me permitió enterarme de su vida actual: asesor, profesor, responsable de un proyecto de comunicación y especialista en comunicación política. Resultó que nuestro "profe", que siempre supimos era un "picudo", lo sigue siendo, pero con el mismo bajo perfil, aunque potenciado y mejorado. 

Platicando con mi colega de la universidad recordé que en algún momento había utilizado el personaje de Rafa en una novela que hice por ahí del 2005, en la que contaba el inicio del movimiento social de "México 2010". En él, Sofía, una estudiante universitaria, se enfrentaba, junto con otros colegas a la irrupción social de nuestra revolución moderna. Cosas pasaron, cosas resultaron demasiado fantasiosas, pero el libro jamás se publicó. Aquí puedes encontrar el extracto donde utilizo la figura del profe. 

Y siguió la búsqueda. Maravilla de Internet. Me encontré con un artículo del mismo "profe" (que conste que lo digo con todo el respeto, pero con cariño y una familiaridad que me atrevo a tomar, aún a sabiendas de que él no debe ni recordarme) en el que habla -¡Oh sorpresa!- de comunicación, pero en el aula: "EL TRABAJO EXPRESIVO Y EL DISCURSO DEL PROFESOR". Obviamente que me hice un espacio de tiempo y me puse por tarea leerlo.

¡Qué interesante! Un texto bastante estructuralista y teórico pero ilustrativo para quienes somos maestros y buscamos formas de transmitir mejor los conocimientos. Resulta -digo yo- que al leerlo, entiendo perfectamente la lógica de sus clases (que en la época me parecían mágicas pero poco relacionadas con la materia en sí) y me doy cuenta que en ese entonces nos utilizaba de conejillos de indias para poner en práctica los que años después conoceríamos como "Storytelling".... "¡Aahhhh, verdad!" diría él mismo si lo leyera en este momento: "Y ustedes, pobres estudiantillos del modelo Teec (así con esa oralidad), ni cuenta se daban que en el secreto del Tao estaba el poder de la comunicación y la mercadotecnia... ¡Abusados!"

El final de su artículo es muy rico, pues hace una explicación muy verosímil de lo que sucede con los millenials en clase hoy. Y por supuesto con esto resuelve la queja que nos genera a quienes somos de la vieja escuela del libro de texto y las presentaciones en power point: ¿Por qué nos cuesta tanto trabajo enseñar a los de menos de 20? Simple y llanamente porque el maestro (hoy anticuado y poco paciente) pierde la autoridad de ser "la" voz, frente al hipertexto, que construye realidades más allá de las que uno puede controlar (por supuesto, esto también dicho en más de tres ocasiones por Umberto Eco). 

En fin, la noche llega y yo tengo que dormir para mi maratónica clase de Investigación Cualitativa de mañana, en la que trataré de aplicar algo de lo leído. 

Que la pasen bien y acá les dejo el link por si quieren leer ese artículo. Moshamur: te va a gustar.