23.5.10

Lectura! El Péndulo de Foucault, Excursión a los indios Ranqueles, Desayuno en Tiffany's

Si hay algo que no puedo dejar de hacer para no terminar loco, es leer. Cierto es que en el doctorado hay muchos textos, pero también que uno tiene que evadirse de su realidad de vez en cuando. Bajo este tenor y pretexto, en la feria del libro me compré 3. El primero fue la recuperación de un pendiente, el Péndulo de Foucault, que alguna vez había prestado y nunca volvió.  Leer a Eco es una especie de vacuna para mí: la posibilidad de recordar que la sátira y el humor negro es un liberador. Después de terminarlo, pueden venir dos doctorados encima. Sobre Eco, el Grande, tengo un texto ya un poco anterior (y varios más), acá

El segundo fue Truman Capote. Nunca lo había leído y de pronto me topé con "Desayuno en Tiffany's". Tres cuentos muy buenos. El primero, bastante americano, me hizo pensar en Miller y Bradbury por la forma del relato. La historia de Holly, una linda chica que va por el mundo conquistando hombres y ocultando su pasado; el segundo, "la Casa de flores" habla de otra mujer, aunque ésta en República Dominicana y el tercero me rompió el alma: de una sencillez impresionante, pero con la historia de un niño y una vieja pobres que hacen con el cariño su pequeño mundo feliz. No puedo dejar de recomendarlo y de hecho acá está: ¡No puedes dejar de leerlo! (sólo haz clic acá) 

Y ahora comencé con otro, argentino éste, de un tema que me apasiona: la colonización/ conquista de los espacios poblados por los indios originarios de este enorme país. Es imposible comprender a un país sin leer su historia y ésta parte, densa, oscura y poco agradable, es parte de una realidad que pocos conocen (o pocos quieren recordar). El libro se llama "Excursión a los Indios Ranqueles", de Lucio V. Mansilla. Aunque voy apenas en las 50 primeras páginas, noto cómo Borges tomó también de estas historias parte de sus personajes y que éstos son los verdaderos argentinos que me interesa conocer: otro encuentro del otro: historias de gauchos y verdaderos aventureros en su choque y descubrimiento de los mapuches. 

Mansilla no escribe una novela, sino la historia de su vida como militar, escritor y viajero entre 1831 y 1913; en este libro cuenta sobre una excursión que hace hacia el oeste (como los vaqueros americanos de la misma época), en búsqueda de una negociación con los indios ranqueles (mapuches) sobre los territorios. Innegable decir que su punto de vista es el que se puede esperar de un militar de la época, pero no deja de ser un singular personaje que tenía una vasta formación y experiencia e incluso, parece, un poco de corazón y ello le llevó a pelear con el presidente Sarmiento por el incumplimiento del gobierno sobre el tratado (una especie de Davy Crockett). Es sin duda apasionante... ya hablaremos de él con detalle.