9.9.12

[Reseñas] El hombre que amaba a los perros o la historia de Trotski, de Leonardo Padura

En estos días en Sao Paulo me hice acompaña de "El hombre que amaba los perros", una novela de 2009, escrita por Leonardo Padura, cubano.

Setecientas y tantas páginas que se van como agua. Es una novela histórica, definitivamente con cierto rigor, aunque el autor reconoce haber tenido que rellenar algunos huecos de la historia con su creatividad. ¿De qué clase de novela histórica estaríamos hablando, si no? Es un texto no sólo entretenido, sino aleccionador: la izquierda y sus encontronazos; la historia de la guerra civil española y sus multiples corrientes ideológicas; el POUM y los anarquistas; los comunistas y las brigadas internacionales. El sueño vendido a las grandes potencias y la España desmembrada.



Es la historia de Ramón Mercader, Ramón Pavlovitch, Jacques Mornard, Frank Jacson, siempre el mismo, pero con diferentes nombres, el hombre que asesinó en México a Liev Davídovich Trotski de un pioletazo en la cabeza.  Es también la historia de un Trotski que después de haber peleado junto a Lenin por la revolución rusa y por el comunismo se ve perseguido por Stalin, quien toma el poder de la Unión Soviética y desmembra el comunismo a punta de asesinatos, difamaciones y detenciones de todos los cabecillas que antes fueron sus amigos. El poder por el poder. 

Es una reflexión para las izquierdas y el sueño siempre inconcluso: desde la España contra Franco en un momento en que la izquierda se constituía como una opción viable pero que se vio desarmada por todas las facciones que antes de matar al oso ya se repartían su piel. El oso de la derecha terminó por imponer a la figura que no se fue sino hasta los años setenta: el dictador Franco.

Dos conceptos giran, aparecen, se ocultan y afloran de nuevo: el miedo y la compasión. El miedo de una población rusa, cubana, que teme criticar a sus dirigentes; el miedo a la soledad, el miedo a no saber qué hacer después. Y la compasión, la compasión que el autor -ficcionado- del libro no quiere que tengamos de Ramón Mercader, la compasión que no quiere que tengamos a Trotksi, a Diego Rivera o a Siqueiros (que intentó también matar a Trotski) y que sin embargo logra provocar en el lector: pobres humanos de mente fundamentalista, coptados por la visceralidad y sin capacidad de reflexión. Humanos, al fin y al cabo.

Mientras leí, no pude dejar de sentir los paralelismos de nuestra lucha política: visceral, emotiva y
llena de sinrazones. Llena de desorganización, de mexicanos revolucionarios que se dejan guiar por los medios, de seres que piensan que el debate se gana cuando se grita más fuerte. De compatriotas que piensan que hay que ponerse borracho para ser más valiente. Viva México, Cabrones.

Cierro esta reflexión con una invitación a que busques el libro y lo leas pronto. Tal vez, como yo, puedas encontrar una serie de ideas de porqué si queremos cambiar al mundo necesitamos, más que sueños, mucha acción y organización. Y mirar hacia atrás: la historia tiene mucho que enseñarnos. Una pequeña cita:

"Muy poca gente en el país tenía alguna idea de quién había sido Trotski y las razones de su caída política, la persecusión que sufría y la muerte que le dieron; menos aún eran los que sabían cómo se había organizado la ejecución del revolucionario y quién había cumplido ese mandato final; y, prácticamente, tampoco nadie conocía los extremos a que había llegado la crueldad bolchevique en manos de aquel mismo Trotski en sus días de máximo poder, y casi nadie tenía una idea cabal de la felonía y la masacre estalinista posterior, amaparadas todas aquellas barbaries en las razones de la lucha por un mundo mejor. Y los que sabían algo, se callaban."
Un libro muy útil en tiempos en que la dictadura PRIísta regresa: a re-escribir la historia y borrar sus pecados anteriores.

El hombre que amaba los perros. Leonardo Padura (2009). Disponible en Maxi-Tusquets. 765pp.