
Se fueron los Couchsurfers y me dejan unos días de mucha tranquilidad antes de que vuelva una nueva oleada. Disfruto de mi soledad y vuelvo poco a poco en el cierre del año hacia mi tesis (un "ya casi" que se prolonga como tejido de Penélope y sobre el que tendré que escribir pronto), pero también aprovecho para ir sobre algunas recomendaciones pendientes y volver al Blog.
Cuando mi amigo Leandro me recomienda cosas pueden pasar meses hasta que las vea, pero casi nunca me las pierdo porque compartimos algunos gustos cinéfilos. En fin, todo para decir que hace unos minutos terminé de ver una excelente Clase de Vida: una conversación con Werner Herzog, un excelente director y productor... y no puedo sino hacer un post al respecto.
Son más de 2 horas que ilustran más que cualquier curso de cine, libro de Coelho, tuiteada profunda o charla con tu sacerdote favorito. En el conversatorio se abordan temas que no sólo son para hacer buenas películas, sino para vivir vidas más íntegras y apasionadas.