Mientras me encuentro en la larga paciencia de la espera, puedo volver
un poco a eso que algún día fui: escritor amateur, lector empecinado,
motociclista de banqueta y hoy tuitero de corazón. Eso me permite, hoy,
poner su disposicón unas notas acerca de la Modernidad Líquida, de
Zygmund Bauman.Bauman comienza por recordarnos que hemos pasado de una modernidad sólida a una en la que todo cambia, todo fluye y nada es estable: debatimos la idea del Estado-Nación, criticamos a los que se quedan, nuestras relaciones son fugaces, vamos por el mundo saltando entre trabajos, etc. Es la modernidad líquida: los capitales cambian de país y el Estado pierde pie... Hasta la identidad: "La búsqueda de identidad es la lucha constante por detener el flujo, por solidificar lo fluido, por dar forma a lo informe" (p89).
