El tema da para un artículo cargado de ejemplos, pero no será el caso de hoy, pues me interesa sólo avanzar una primera reflexión respecto a la necesidad de cuestionar la historia y reinterpretarla como un ejercicio de crecimiento social que rara vez hacemos en este país: tenemos demasiados fantasmas bien fijados y por miedo a ofenderlos, preferimos guardar su memoria impoluta.1. Sobre la re-interpretación de la historia
Los estudios culturales -de los que Stuart Hall y Raymond Williams son dos de los principales representantes- surgieron en la segunda mitad del siglo pasado y uno de sus aspectos centrales fue cuestionar la forma en que se contaba y planteaba el mundo: los autores insistían que Occidente había hecho imperar su mirada y por ende, las explicaciones históricas y sociales requerían ser debatidas y cuestionadas de forma que el otro, es decir el "no-occidental" también diera su explicación que argumentaban, era igual de válida.






