24.3.19

[Reseña + reflexión] Sobre White Spider de Heinrich Harrer.

Va una reseña de libro combinada con un epitafio, porque siempre es tiempo para recordarnos que hoy estamos y que mañana nos fuimos. Con agradecimiento y respeto para José, un buen amigo (si me permiten el atrevimiento), a quien se le ocurrió irse a la mitad de marzo.

Con frecuencia me acuerdo de una entrevista que hicieron a Saint-Exupéry, el papá del Principito: le preguntaron si tenía miedo a la muerte –y él, que hacía vuelos rasantes con su avión en plena guerra para fotografiar las instalaciones alemanas– parsimonioso, respondió: "Un hombre, después de los treinta, ha vivido lo suficiente como para no tener miedo a la muerte". Se me quedó grabado porque justo rondaba mi primera treintena y, desde ese momento, a la Parca le tengo respeto, pero no miedo.

10.3.19

[Cuentos] Yagul.


Yagul

No sé si lo viví o lo soñé, pero ayer que estuve en Yagul me di cuenta que pasó ahí. O que sucederá en ese lugar. El tiempo es incierto, irreal y hasta anacrónico. Si viviste un “déjà vu”, sabes a qué me refiero: comprendes que pudo haber pasado antes: en otra vida o ayer; que puede estar sucediendo en el futuro inmediato que tu mente aún no procesa.

Si te arriesgas a la ficción de los sueños premonitorios o a la utopía de los recuerdos ancestrales, coincidirás conmigo: el tiempo no es cosa lineal, Einstein tenía razón; los adivinos podrían existir y la reencarnación explicaría las complejidades del tiempo cíclico: Doce monos, El Relato más hermoso del mundo, Funes el memorioso... Todos ellos serían parte de la inescrutable irrealidad del oxímoron y de lo incomprensible: pasado del futuro, anacronía temporal, visión irreal.

23.2.19

[Ficción] Diálogo en el más allá: Entrevista a Fernando Jordán, escritor de El otro México y Mar Roxo de Cortés

Entrevista a Fernando Jordán*


SM: Buenas tardes, Fernando. Gracias por tomarte el tiempo para esta entrevista. Desde que me encontré tu libro, no dejo de buscar esta oportunidad. 

FJ: No te preocupes, ahora, acá, tengo todo el tiempo. Lo que se hace complejo son los medios de comunicación. De este lado del... mundo, no siempre se tienen los medios. Me gustaría tener WhatsApp para estar más alcanzable, pero acá ya no hay números disponibles. 

SM Sí, lo entiendo. No debe ser fácil estar tan retirado y querer hablar con otros. ¿Te dan ganas de hacerlo, al menos de vez en cuando? En todo caso, gracias por acceder. Nunca pensé que fuera a lograr establecer esta conversa. Venimos de mundos distantes y distintos. 

FJ: Sí, tal vez. Pero coincidimos en esa pasión por la Baja. Tú también la admiras, ¿no? –y añade en voz más queda– La verdad es que no, acá uno tiene con quien hablar y siempre son personajes más interesantes... sin agraviar, claro.

27.1.19

[Crónica de viaje] #Baja2019 / El norte


Llegar a Ensenada marcó para mí el final de la Baja California mágica, la de los espacios vacíos, de los paisajes sublimes y del triunfo de la naturaleza sobre la condición conquistadora del hombre: desde La Paz hasta este punto -digamos el Observatorio de San Pedro Mártir- el balance entre humanos y paisaje era más suave: pequeños poblados, mucha naturaleza y espacios inabarcables. Fue como recorrer otro país. A veces me sentía en Irlanda y sus acantilados, otras en los fiordos de Noruega, en el desierto de la reserva de Tehuacan-Cuicatlán o en un lugar recóndito de Perú. Tesoro invaluable.

Con la excepción de Los Cabos, donde todo es turismo y negocios con venta de píldoras para norteamericanos sexagenarios en el retiro, el resto de la Baja fue un país aventurero con toda la buena onda y una sonrisa: amigos, solidaridad, entretenimiento.


Llegar a Ensenada fue como arribar a la gran ciudad de la frontera: polvo, gente, cantinas para gringos y sí, buena comida y buenas cervecerías. Un cambio completo de escenario y ambiente, pero también una ciudad que vibra al ritmo de sus centros de investigación y de sus grupos de jóvenes artistas que intervienen el espacio público en busca de su propia territorialidad. Ahí también fui recibido por mí primer Couch en la península, con quien descubrí la escena artístico-cultural y un par de buenos bares.

Después partí hacia el renombrado Valle de Guadalupe que no me resultó tan atractivo como pensé. Seguramente mi forma de viaje era otra, pero me pareció caro y algo inflado. Tuve el gusto de ser recibido en un RV (espacio para campers) de "Glamping", es decir "glamour + camping", donde me super echaron la mano dándome un precio especial para dormir y no tener que acampar, pues las temperaturas ya bordeaban los cero grados.

Me di cuenta que el negocio del vino está, a diferencia de lo que pasa en Oaxaca con el mezcal, o en Mendoza con el mismo vino, en manos de pequeños productores que hacen sus propios -y buenos vinos- como tiendas boutique: en pequeñas cantidades y con glamour. Me temo que diré algo que no les gustará, pero me parece que en el costo pagamos la casa linda, el branding, lo "fashion" y justo eso, el glamour de los pequeños productores y sus lujos. 

Digo que es diferente de Mendoza o Oaxaca porque ahí la producción siempre fue una actividad económica tendiente a la competencia, en la que el precio no incluye la moda: inicia como una producción de campesinos, y de subsistencia. En Guadalupe, en cambio, es una producción "fina", de sommeliers que pareciera ser más bien el "side business" de algunos ricachones.  Y sé que estoy siendo duro, pero quiero dejar en claro que esto no demerita su calidad o estilo, sólo marca una diferencia en la forma de producción. Estoy seguro que habrá, pero supuesto, las debidas excepciones, aunque debo decir que no noté la mejora sustancial de calidad de vida para los pobladores "de a pie": las vinícolas son lindas y arregladas, pero las calles de Guadalupe o Minas siguen siendo de tierra con una nula urbanización. Punto.

Posteriormente siguió Tijuana.  Vaya ciudad: internacional, empresarial, industrial, fronteriza, pues. Todo lo que me imaginé y contaron, lo vi ahí. Seguro es un semillero de ideas, seguro tiene una economía potente, no obstante, mis amigos dicen que lo lindo de la ciudad es San Diego. Usted, amable lector, tendrá la palabra final con su visita. Eso sí: comí delicioso y saludé a amigos muy queridos.


Y para avanzar, ya en "mood regreso al sur" vino La Rumorosa, con sus fuertes e interminables vientos, luego Puerto Peñasco, con lindos atardeceres, hoteles y casas perfectas en una costera perfecta, pero con un pueblo lleno de table dances, tierra y camionetas enormes. Impresionante modelo, el de Fonatur, que solo parece implementar enclaves turísticos de enorme negocio inmobiliario para los grandes inversionistas: del desarrollo local, que se encarguen otros con las migajas que queden. La cantidad de residenciales en manos de extranjeros -norteamericanos sexa y heptagenarios, es altísima: es claro que la economía la mueven ellos, y no los pescadores, ni los pequeños productores. Para mí, seguimos construyendo mundos cuya infraestructura tiene a la maximización de la desigualdad social.

Casi a punto de concluir este post, mi destino más reciente: Hermosillo. Llegué bien cobijado gracias a Fer, amiga que conocí en Buenos Aires y me puso en contacto con sus amigos. Gracias a Berna pude hospedarme y conocer un espacio de la ciudad. Visité el centro, hablamos de su vida, sus viajes... y quiso la casualidad que encontrase a un viejo amigo residiendo también acá. Con Julio y Berna hicimos un pequeño tour de bares por la ciudad: nada de peligro, un centro lleno de gente, de jóvenes y buena música. A veces el norte no es como lo pintan.





Próximamente, una vez recorrido Sinaloa y lo que resta de Sonora, vendrá el paso por Jalisco y Toluca para un par de presentaciones de libro. Después, regreso a casa.

No te pierdas, aún hay mucho que decir y ver!


15.1.19

[Crónica de viaje] Baja2019 / Una semana

Escribir posts en un celular debe ser la excepción, no la regla, pero por hoy no hay más: tomé la decisión de viajar sin computadora y la asumo... pero no puedo callar. Este viaje por la #Baja2019 es único. 

16.12.18

[Historias de viaje] #Baja2019 Oaxaca-Toluca


No hay tiempo que no llegue, ni viaje que no comience. Ayer inició la que he llamado #Baja2019, una ruta que finalizará hacia inicios de febrero 2019 y en la que tendremos un poco de todo: fotos, entrevistas, historias de viaje y hasta presentaciones de libros.

25.11.18

Video de la presentación de "Al final del pavimento" con Nora Ortiz. #Oaxaca.


El día viernes 23 tuvimos una presentación de "Al final del Pavimento" en la librería Grañén Porrúa, donde hemos sido recibidos ya con anterioridad en la presentación de la Sherezade del Desarrollo. Ese espacio, mágico en muchos sentidos, nos ha acogido con muy buena onda y un público siempre selecto, amistoso. 

Este viernes, tuve el honor de que Nora Ortiz Muro hiciera comentarios sobre el libro. No solo le otorgó tiempo a la lectura, sino un gran profesionalismo: lo leyó desde la portada hasta la última página, con una fineza de detalles y notas que prácticamente terminó haciendo un ensayo de su recopilación de imágenes, notas, figuras y relaciones con otros autores. Realmente me sentí muy honrado de que ella misma hubiese decidido "ponerse el casco, la chamarra... y subirse a la moto para viajar juntos". Nada más puede llenar de orgullo a un escritor novel, que alguien que diga que "compró la historia" y decidió acompañar al personaje. 

No voy a hacerte perder más tiempo con mi texto, querido lector. Más bien, te voy a compartir el link al video que Karla, integrante del equipo de Mi2U nos hizo favor de grabar. 


Agradezco a Nora y también a los buenos amigos que se juntaron para acompañarme en este día tan especial: César, Pablo, Ana Laura, Javier, Gaby, y varios más....  Te recuerdo que en Oaxaca el libro puede conseguirse en la librería Grañén Porrúa, sobre el andador turístico, al lado del café La Brújula. En otras partes del país y del mundo, por Amazon, Lulu. Si quieres una versión autografiada, dentro del país, ponle 700 pesitos y va directo por FEDEX: libro incluye entrega express. Se paga por Paypal

18.11.18

[Reflexiones de política] Mirar a la izquierda, a la derecha... e ir por el centro!


México es una nación adolescente: hace apenas doscientos años que somos país y no más de sesenta años que la mujer tiene derecho al voto, es decir, que todos los mexicanos mayores de dieciocho años podemos participar en la elección de nuestros representantes de gobierno. Comparado con los 718 años que tiene de existir la Confederación Suiza (fundada en 1300), hasta me atrevería a decir que somos unos niños, pero el asunto es que ya podemos tomar decisiones y más o menos navegar solos por el concierto de las naciones. Somos entonces un país joven que, ante el cambio político de 2018 se encuentra de nuevo frente a un reto. Quiero explicar por qué creo que tenemos que ir por el centro.

8.11.18

¿De qué se trata el proyecto Baja 2019 y esto de #QuéViajesote?


Soy de esas personas que aman complicarse la vida: si hay forma de hacer lo mismo de todos los días, siempre elegiré intentar otra manera. Cuando me piden que haga una presentación similar a la hecha semanas atrás, encuentro la manera de buscar más datos e integrar cosas nuevas.  Si hay dos caminos, uno pavimentado y plano, y el otro lleno de bordes, terracería y sinuoso, lo más probable es que elija ése. 

Si me mandas a La Patagonia, me iré en moto; y si quieres que vaya a Europa desde México, con probabilidad lo haré vía Filipinas. No puedo nada contra ello: soy un ser de viajes. 

Hace varios meses, mientras iba del centro de país hacia Oaxaca tuve un "Eureka", de esos que casi te hacen pararte para buscar hoja (servilleta, diario, boleto de autobús o cualquier pieza en la que se puedan poner letras) y sentarte a escribir. Como no tenía forma de detenerme por asuntos de tiempo, decidí usar las notas de voz de mi celular y hablar mientras conducía, grabando así mi último invento. Huelga decir que no se escuchó nada por el viento, pero al menos eso me hizo guardar varias ideas en la mente que discutí inmediatamente con el equipo de Mi2U: 

4.11.18

Al final del Pavimento (Samuel B. Morales) . Información de compra


Hace muchos años, quince, para ser exactos hice este viaje que cambió mi manera de pensar. Fue un viaje lejano, pero sobre todo hacia el interior: algo que me hizo cuestionarme muchas cosas de mi vida, mis intereses y lo que "me movía" hacia el futuro. Aunque ya era un apasionado del viaje, éste fue distinto porque me enfrentó a mis limitaciones. Samuel nunca más fue él mismo. 

Ya he contado que cuando volví, mis notas se convirtieron en una bitácora transcrita en computadora. Tuvieron que pasar años para que se convirtiera en una novela; lustros para valorar otras cosas: la compañía de mi hermana durante algunas semanas, el significado del viaje... y la importancia de ver más allá de la propia burbuja social. Bien dicen que el tiempo es el único vehículo de reflexión. 

9.10.18

Al final del pavimento. ¡Arrancamos! [Aquí, 2 capítulos gratis]


Hace 15 años, el 9 de septiembre de 2003, un treintañero soñador inició una de las aventuras más increíbles de su vida. Fue un viaje en solitario en una motocicleta que lo llevó desde Monterrey hasta la Patagonia y que, más allá de la distancia, le dio una enorme oportunidad: conocerse a sí mismo, conocer a su mundo y replantearse todo el esquema de vida que había llevado hasta entonces. Hoy, esa experiencia ha sido traducida en un libro: "Al final del Pavimento", por Samuel B. Morales.

La historia pasó de ser un relato llano a convertirse en una novela, mi primera novela, en la que -por supuesto, como toda primera novela- cuento de forma muy autobiográfica, la historia del viaje, pero me permito agregar algo de ficción para hacerla más entretenida. Lo que podrás encontrar en este texto es la historia de uno que también eres tú, cuando las ganas de viaje y el deseo de aventura te acorralan y obligan a salir. 

3.9.18

Trabajar en equipo... ¿"No, gracias"?

Cuando nuestros ancestros prehistóricos cazaban mamuts en grupo, el trabajo en equipo era una fórmula de sobrevivencia. Con el tiempo aprendimos que laborar en conjunto no era solo una forma de defenderse, sino una manera de organización, sea para la producción agrícola, la construcción o la elaboración de ropa... e incluso para hacer música o bailar. Esta visión, sin embargo, ha cambiado radicalmente: en los últimos años, el trabajo grupal ha sido desdeñado por el individual que, algunos comentan, es más productivo, eficaz y práctico. ¿Vale la pena entonces seguir insistiendo en trabajar “como antes”, en grupos? Desde la experiencia, presento algunas anécdotas y mis moralejas. 

6.8.18

De la aventura al libro. 15 años después...

En el año 2003 un loco decidió que era tiempo de partir y dejar el pueblo. Se subió a su moto y se dijo que tendría que llegar a la Patagonia, lloviese, tronare o se cayera el cielo sobre su cabeza. 
No, no fue un asunto fácil, pero sí una experiencia que le cambió la vida. Los sucesos, las complejidades y las experiencias fueron tantas que se tardó más de quince años en digerirlas y convertirlas en un libro. Fueron tantas, de hecho, que prefirió convertirlas en una novela, por aquello de que en América Latina la realidad frecuentemente supera a la ficción. ¿Qué mejor que escribir un libro ficcionado de una realidad increíble?

24.7.18

[Ensayo Político] México, 2019

Ante la andanada de información que circula en las redes en el tiempo previo a la toma de poder de parte de López Obrador, me interesa hacer algunas reflexiones. Este comentario forma parte de mi seguimiento al proceso electoral, del que hice ya dos post. En el primero hablaba de un momento complejo en el que teníamos una sola tarea: votar, antes que promover a algún candidato. En el segundo hice un recuento de lo que ví como representante de partido en una casilla. Hoy parto de lo que veo y escucho a mi alrededor, para esbozar cómo me imagino los dos o tres años siguientes. 

2.7.18

[Ensayo] 2 de Julio, 2018, casilla 525 contigua, Oaxaca. Relato de un día de elecciones.

Mientras hoy todos hacen sus cartas a Santa Clos Obrador, yo quiero contarles lo que pasó ayer en una casilla, la 525 contigua, ubicada en el barrio del Ex-Marquesado, en la ciudad de Oaxaca. No les hablaré con fervor político, sino con pasión ciudadana. No les contaré lo que ya saben, acaso trataré de describir lo que muchos habrán vivido y me gustaría que no dejáramos ir de nuestra memoria.

6:45 AM
Me despierto después de una fiesta que debió terminar a las 8PM pero se prolongó hasta las 3. Estoy cansado pero tengo la responsabilidad de llegar a las 7:30 para observar el proceso de apertura de casilla y representar al partido que me invitó a ser parte de su ejército de vigilantes. Fui invitado unas cuatro semanas antes y con escepticismo animado (válgaseme el oxímoron de la complejidad humana) dije que sí, que apoyaría el cuidado de casillas. Nuestra capacitación fue como un sándwich de escuela: una embarrada de ley-mayonesa, una rebanada transparente de procesos electorales y un chile en vinagre de actas de incidencias. No sabíamos muy bien qué esperar.

27.6.18

Mis dos post de política de esta #Elección2018


Quienes me siguen desde hace tiempo recordarán que en tiempos electorales suelo postear con más frecuencia. En las presidenciales suelo dar mi opinión sobre los candidatos y proponerte al mío, invitándote a acompañarme eligiéndolo a él (quisiera decir "ella", pero no ha sido el caso). 

Esta vez no lo haré. Lo evitaré porque ya me conoces, pero también porque siento que juegan elementos más importantes: me gustaría reflexionar sobre esta elección. Anticipo que haré dos posts. El primero (éste) antes de la elección, y el segundo, después, para contarte cómo me fue como representante de casilla de un partido. Va, pues, la primera parte.

6.6.18

[Reseñas] La Autoedición: reflexiones de mi primer libro.

"Deberías escribir un libro". 

¿Cuántas veces han dicho o escuchado esa frase? Son de esas cosas que uno dice (o que nos dicen) cuando escucha(n) algo inverosímil o fuera de su contexto; algo que pasó y que fue raro, que nos hizo pensar que valdría la pena documentarlo: subir el Himalaya, cruzar el Atlántico en solitario, contar la historia de la abuela o del tío revolucionario...  Sí, "escribir un libro", por supuesto que suena bien, pero, ¿por dónde comenzar? Permíteme contarte mi historia. 

Comencé a escribir tardíamente, no como esos genios de la literatura que hicieron sus primeros garabatos a los dos, armaron un texto a los cuatro y publicaron a los ocho. Me considero una persona normal. Mucho más normal que el estándar del "normal": jugaba de niño, me regañaban, trabajaba en el negocio de mi abuelo, hacía tareas y pasaba los exámenes. Me hacían estudiar y yo sabía que me abriría puertas para salir de casa, así que lo hacía bien y punto.

16.5.18

[Reflexiones del camino] Los viajes y la política


¡Dos meses! Los proyectos que este su loco amigo desarrolla le han torcido una vez más el brazo al escritor, pero nada, nada que no se pueda remediar con un post de vez en cuando. Esta vez la conciencia me llama a hablar de política y de viajes... a menos de dos meses de la elección federal en que cambiaremos de presidente. 

¿Qué tienen que ver la política y los viajes? 

Los viajes, cuando se hacen bien, se realizan con calma y con los ojos y oídos bien abiertos. Un buen viaje no es el que te lleva lejos, es el que te lleva profundo: el que te permite descubrir, escuchar, comprender, contrastar, comunicar. Un buen viaje puede tomar un día o un año. Por supuesto, "qui va piano, va lontano", dice el dicho [el que va lento, va lejos], pero no es un asunto de tiempo, se trata de ver qué tan dispuesto(a) estás al "Dépaysement" o ""Sehnsucht der Ferne", es decir, a salir de tu burbuja y evitar las comparaciones al estilo "Ay, estos pobrecitos que no tienen agua" o "Uy, acá está todo bien sucio, ¿cómo puede vivir así la gente?". Tampoco se trata de ver si ellos tienen Porsche, Mercedes o una casa de lujo: se trata de entender la dinámica en la que viven las personas. 

17.3.18

[Reseñas] Leer a Onetti en cuatro años.

Nunca una lectura me había tardado tanto: compré los "Cuentos completos" de Juan Carlos Onetti en mi último viaje a Uruguay, en 2014, cuando aproveché para darme un salto en esas fechas en que defendía mi doctorado. Como siempre que viajo, intenté hacerme de un libro "local" y ése fue el que cayó en mis manos. Fue casi imposible concentrarme entonces –un curso y la compañía del buen amigo Fernando hicieron que trocara lectura por academia, asados y buenos vinos– así que quedó ahí relegado para el futuro y bailó todos estos años entre mi baño, la mesa de libros pendientes, el lado de la cama, la mochila de viajes y la cajuela del auto. Esta mañana, por fin, logré dar la vuelta a la última página. 
La portada es por demás retadora –y profética– pues en ella aparece el autor empuñando una pistola que apunta hacia el interlocutor (en ese entonces el fotógrafo, hoy quien mira el libro). Podría implicar una obligación de lectura, una amenaza o el vaticinio de que "podrías morir" al leer. De aburrición, de complejidad, de extrañeza, de ignorancia. Yo estuve a punto de matarlo a él... de no haber sido porque ya estaba muerto.

23.2.18

[Reflexiones] El Rafa Serrano, la enseñanza y un viejo texto


Pues la casualidad es que hace unas horas Alland mencionó a uno de nuestros viejos profes, el gran Rafa Serrano, y nos compartió una entrevista en la que había aparecido más o menos recientemente. En ella habla de España, el terrorismo y la independencia catalana, pero al mismo tiempo hace unos interesantes paralelismos con México que, sin ser el descubrimiento del hilo negro, son por demás interesantes. 

15.1.18

[Reflexiones] Un futuro largamente postergado


Este año llego tarde: los primeros días de trabajo se me quedaron debajo de las sábanas y detrás de los restos de fiesta del 2017. La clave del blog se perdió y nadie pudo encontrarla hasta bien entrado enero. Unos dicen que apareció sola, otros cuentan que hubo que sacarla de las urgencias del hospital donde sufría una congestión alcohólica. La realidad es que nadie supo de dónde salió, pero en algo coinciden: llegó con un brillo inusual.


El año empieza con mucha fuerza y un toque distinto: su amigo escritor –el que esto redacta– siente el mismo hartazgo que se vive por doquier en el país y resumiría como: "¡Ya no más de lo mismo!" Algo se alineó (los soles, las estrellas, las energías, los planetas) y al igual que aquel viejo artefacto que apareció en la película de Cronos, el bicho salió de su letargo para inyectar una sustancia extraña en mi fluido sanguíneo: llegó el tiempo de dedicar a la escritura más de la agenda.

31.12.17

¡Vamos por el 18!


Como no creo en la navidad, no te felicité el 24. Pero, hoy 31 de diciembre, como me adhiero involuntariamente al año gregoriano, forzado por la circunstancia globalizadora, te quiero agradecer la compañía del 2017 y contarte un poco de lo que pienso para el 2018. 
Primero darte las gracias. A pesar de sus complejidades, en 2017 arranqué clases en la universidad Lasalle de Oaxaca. Hasta ahora tres cursos y estudiantes interesantes. Veremos cuánto tiempo aguantan mi iconoclastia, pero en vía de mientras, les agradezco la oportunidad y me siento contento de contribuir a la formación de gente en mi país y en mi querida Oaxaca.

También quiero agradecerle a Mi2U, nuestro proyecto desde hace 4 años con Luis, Jorge y Uman. No ha sido fácil, pero creo que 2018 ya nos podrá dar pequeños frutos y lograremos contribuir con proyectos mágicos, como los de Pueblos Mancomunados, UNIDAM, el HUB o Xaquixe, que brillan por sí mismos, pero en los que queremos participar con nuestro granito de arena. También gracias a ellos por confiar en nosotros. 

17.11.17

Siete años no son nada: Historias de Couchsurfers, desde Belem en Brasil hasta Oaxaca en México.



Hace siete años recorría el Río Amazonas desde Perú hasta el Atlántico. Fue un viaje largo, de unas cuatro semanas que he documentado en otros posts, pero a lo que quiero referirme hoy es que en el último trayecto, en el que terminaría en Belem -y con él la travesía del río más largo del mundo- conocí a Leo, un ajedrecista alemán que me salvó prácticamente la vida... o al menos me libró de un enorme susto. La historia es más o menos así:


7.11.17

[Reseñas] In Patagonia, de Bruce Chatwin

Quienes son cercanos al blog saben que estoy en preparación de una novela sobre un viaje a Sudamérica. La versión borrador ha sido entregada a varios lectores y en unas semanas comienza el trabajo de revisión de detalles. Para 2018 estará lista y buscando editor. Si sabes de alguien, ¡bienvenido el contacto! 

Pero preparar un libro no trata únicamente de escribir, sino de leer. Y mucho. Fuentes de inspiración, de consulta, mapas, bitácoras, reseñas, historia... es una labor de armado de rompecabezas que se disfruta mucho. 

Justo dentro de esa búsqueda, me encontré con Bruce Chatwin, un excéntrico inglés nacido en 1940 con una impresionante historia de viajes. Muy joven salió de su natal Sheffield para recorrer el mundo en bicicleta, trabajar en Sotheby's, estudiar antropología en la Universidad de Edimburgo, recorrer la India, Nepal, Estados Unidos, Medio Oriente y por supuesto, la Patagonia. Uno de sus mayores intereses fue conocer la vida de los nómades del mundo, cosa que reseñó en varios de sus textos. 

4.11.17

[Reseñas] Sur, de Pino Solanas

Esta noche fui al Sur. Mi sur. El sur de los que no somos el Norte.

Vaya concepto difícil de explicar; vaya película retadora de reseñar. No puedo decir mucho: acaso que es de 1988 y que fue hecha por Pino Solanas; que habla del fin de la dictadura, del amor, de la nostalgia, del tango, del deseo y la pasión. "Basta de pedir permiso por favor... permitámonos al menos el amor, Rosy, el amor [...] Todos los amores engrandecen, hacen crecer, aunque duelan", dice el viejo amigo de Florian.

3.11.17

[Viajes] Monterrey, once años después.

Monterrey: ¿Qué ponemos primero, el cerro de la Silla o el concreto?
Viví en Monterrey entre 2001 y 2006. Fue una época mágica en muchos sentidos: descubrí el norte de México, conocí a algunos de mis mejores amigos laboré como profesor en la Alianza Francesa, visité la Huasteca, la sierra de Arteaga y monté un negocio que a la fecha funciona. Esta semana, once años después, dediqué siete días a recorrerla, revisitarla y descubrir nuevas personas y espacios. 



6.8.17

[Mini Relato] El hilo, la red, la telaraña y la pira.


- Una cosa lleva a otra, -le dijo. Primero conoces a alguien, luego sigues los hilos y cuando te das cuenta, estás en la red. 

-¿La Red? -Preguntó 

-No, la red. Simple, llana, sin mayúsculas. El entramado. Eso que te rodea y haces con hilos de todos los colores, de todos los estilos. Esa que tejes sin darte cuenta, cada día. La misma que llenas de nombres, de caras y de objetos, cada mañana y cada noche. 

11.7.17

[Política] ¿Acuerdo nacional multipartidista?

Roosevelt, Churchill y Stalin lograron hacer causa común
En entradas anteriores he insistido en la necesidad de una alianza entre fuerzas políticas. Ante la irrupción de "acuerdos nacionales", cocteles Korrodi-Morenos, candidaturas independientes y amalgamas incomprensibles entre organizaciones multi-ideológicas de izquierda porfiriana o derecha liberal con miras al 2018, me gustaría aclarar a qué se refiere mi idea de pacto.

Antes, insistir en que si bien es cierto que hay una gran distancia entre la utopía y lo posible, esta disparidad viene -al menos en lo político- de nuestras posiciones cerradas y envidias personales: sí creo que nos podemos unir los de izquierda y los de derecha; los independentistas y los partidistas; los anarquistas y los institucionales: hasta los ahoristasmorenistas, panistas, perredistas, chuchistas, zavalistas, broncos, icacistas y demás burbujas -istas que provienen de todas las corrientes políticas del país. En suma y en este primer punto, diría que a pesar de lo útopico que parezca, podemos hacer frente común, pero en temas específicos, no en ideología.

3.7.17

[Reflexiones] La teoría del Metro Cuadrado


El 6 de agosto de 2011 me encontraba en Tafí del Valle, Argentina, realizando el trabajo de campo para mi tesis doctoral. Fue ahí cuando escuché por primera vez la "Teoría del metro cuadrado".  Me la contó Daniel, uno de los personajes centrales de mi investigación. Un hombre exitoso, iniciando sus cincuenta, propietario de un par de negocios relacionados con el turismo y que justo entraba a la política. "Para hacer algo y contribuir", decía. Esto fue lo que me contó. 

26.6.17

[Política] Nos metieron el pie


Escribo desde el fondo de mi decepción, después de semanas de silencio autoinflingido, víctima de mi propia tristeza y molestia, que me han llevado a ser uno más de esos zombies ciudadanos que no hablan, no dicen, no se quejan. De esos que se sienten tan defraudados por los partidos que ya no quieren saber de política. Enmudecí e hice lo que querían: dejarlos ser los dueños de México y seguirlo manejando a su antojo. Por suerte, estos días me permitieron pensar y hacer un nuevo esfuerzo para despertar.

Desde que comenzó este sexenio, el PRI no ha hecho más que quitarnos ciudadanía y decir lo opuesto en la retórica: hicieron cambios en el IFE y lo transformaron en INE. Se descentralizó y se puso a la autoridad electoral en manos de los virreyes estatales; lo llenaron de figurantes del PRI que dicen ser democráticos y se han llevado, desde entonces, el carro completo. Cambiaron a los magistrados del TRIFE y dejaron que todos los fraudes, gastos excesivos de campaña e imposiciones, pasaran desapercibidas.