16.5.18

[Reflexiones del camino] Los viajes y la política

¡Dos meses! Los proyectos que este su loco amigo desarrolla le han torcido una vez más el brazo al escritor, pero nada, nada que no se pueda remediar con un post de vez en cuando. Esta vez la conciencia me llama a hablar de política y de viajes... a menos de dos meses de la elección federal en que cambiaremos de presidente. 

¿Qué tienen que ver la política y los viajes? 

Los viajes, cuando se hacen bien, se realizan con calma y con los ojos y oídos bien abiertos. Un buen viaje no es el que te lleva lejos, es el que te lleva profundo: el que te permite descubrir, escuchar, comprender, contrastar, comunicar. Un buen viaje puede tomar un día o un año. Por supuesto, "qui va piano, va lontano", dice el dicho [el que va lento, va lejos], pero no es un asunto de tiempo, se trata de ver qué tan dispuesto(a) estás al "Dépaysement" o ""Sehnsucht der Ferne", es decir, a salir de tu burbuja y evitar las comparaciones al estilo "Ay, estos pobrecitos que no tienen agua" o "Uy, acá está todo bien sucio, ¿cómo puede vivir así la gente?". Tampoco se trata de ver si ellos tienen Porsche, Mercedes o una casa de lujo: se trata de entender la dinámica en la que viven las personas. 

Me explico: los humanos somos seres sociales. Estamos hechos para convivir y –aunque a algunos no nos guste– para juntarnos, reproducirnos, hacer ceremonias, reconocer a otros, tener jefes, organizarnos. Eso hicieron los primeros humanos para cazar un mamut, para defender el fuego o para seleccionar a un jefe o un sacerdote; eso hicieron los aztecas para ver quién jugaba mejor a la pelota,  ver quién capturaba más enemigos o para defenderse de los españoles; lo mismo hacemos nosotros para presentar a nuestras quinceañeras en sociedad, seleccionar quién nos representará o saber cuál equipo de futbol es el mejor. Somos seres sociales y somos seres políticos: necesitamos poner reglas para lograr una –por mínima y burda que sea– convivencia. Si no, nos estaríamos quitando a las parejas, robando los alimentos o medio matando.  Por eso México está en problemas: porque no hemos entendido que necesitamos reglas y una serie de acuerdos mínimos sobre valores. 

¿Y qué tiene que ver esto con los viajes?

Nada, no mucho; mucho y todo: los seres humanos somos sociales, pero también somos heterogéneos: en cada comunidad hay diferentes reglas, jerarquías, dioses, religiones, líderes, representantes... y eso es lo rico de viajar: cuando viajamos estudiamos diferentes mundos, distintas maneras de pensar. Y en algunos casos (cuando no vas a Cancún a tirarte a la playa o a Nueva York solo a tomarte fotos con el Naked Cowboy) hasta aprendemos a contrastar. "No busques si es bueno o malo", digo yo, "busca qué es lo que lo hace diferente y aprende de ello. 

Cuando veo lo que sucede en los debates políticos de mi México me da mucha pena darme cuenta de que, en general, cada uno habla por su burbuja, por su pedacito de México, pero no por la integridad del territorio, ni por los campesinos del sur o los industriales del norte. Solo habla de cómo su pariente fue asaltado, de cómo su hija quiere tal beca o de cómo llegan los apoyos a la comunidad. Pocas personas tienen la oportunidad de viajar abriendo los ojos. Menos son los que tienen la posibilidad de salir de su burbuja y ver el mundo con otra mirada. Por miedo, por economía, por formación personal.

Si yo digo que la curiosidad no fue lo que mató al gato, sino justamente su falta de ella: el día que salió de su patio, lo atropellaron por no saber cruzar la calle.

Hace unos días mi amigo Enrique documentaba su viaje por la costa pacífica de México y mostraba  maravillas, pero también explicaba su frustración ante la pobreza y la desigualdad. "Tienes que viajar por México para darte cuenta de lo que realmente pasa", dijo, palabras más, palabras menos. 

Ayer, mi madre, que vive en el Edomex, me contó que salió con un grupo de amigas del magisterio (hace ya varias décadas que lo cursó) y que una de sus colegas ¡jamás se había subido a una lancha en Valle de Bravo! Ellos son los que creen que los países se convierten en otros países cuando cambian de presidente... 

Ayer volví del Edomex hacia Oaxaca y en la carretera ví un país maravilloso, lleno de colores, de  magia con curvas, montañas y ganado; de valles interminables, de cimas que con la primera lluvia pintaron sus hojas de verde; de cielos azules y nubes blancas; de bosques de pinos, de bosques de cactus y de algarrobos. Fue un camino enorme, genial, único. 

Y me dijeron que no fuera por Zempoala porque asaltan, que tuviera cuidado en Izúcar de Matamoros; que en esa carretera hay muchos topes y camiones, que se cruzan las vacas. ¿Me tenía entonces que venir por la autopista, a ciento treinta kilómetros por hora, pagar más de mil pesos de cuotas que después se roban para las elecciones, y avanzar sin ver nada de mi país? ¡Qué triste hubiera sido! 

Por supuesto, vi pobreza, un México abandonado: pueblos en los que únicamente llegan la Coca Cola y las Sabritas, en los que la escuela tiene un solo profesor, donde efectivamente asaltan de noche, en los que la ley es la del más fuerte. Ciudades como Huajuapan de León, con hermosos edificios cerrados a causa del sismo, en los que el gobierno no se ocupa de rescatarlos: deberías de conocer su palacio municipal, sus murales y su historia como ciudad heroica para saber de qué te hablo.

Ese México, ¿lo estás viendo?

Tengo la fortuna de vivir con el espíritu de la curiosidad sin miedo y del ánimo de descubrir. Eso me llevó a vivir (vivir, no ir de viaje de turismo) en seis países y diez ciudades de este planeta. Mi viaje en moto por Sudamérica me reventó los sesos y me hizo cambiar de profesión, de sueños, de ideales y por supuesto, de manera de ver la vida.  Soy afortunado y por eso me atrevo a decirlo: este México son muchos Méxicos y todos necesitan de tu mirada.

Nada más. 

Cuando te preguntes qué México quieres, tal vez antes de decidirte por uno, comienza por recorrerlo y escucharlo. Inicia por abrir la puerta de tu casa, cruzar la esquina, dejar el barrio y déjate llevar. Y entonces sí, vota con la conciencia de haber viajado y comprendido a tu país.

No tengas prisa de volver 







17.3.18

[Reseñas] Leer a Onetti en cuatro años.

Nunca una lectura me había tardado tanto: compré los "Cuentos completos" de Juan Carlos Onetti en mi último viaje a Uruguay, en 2014, cuando aproveché para darme un salto en esas fechas en que defendía mi doctorado. Como siempre que viajo, intenté hacerme de un libro "local" y ése fue el que cayó en mis manos. Fue casi imposible concentrarme entonces –un curso y la compañía del buen amigo Fernando hicieron que trocara lectura por academia, asados y buenos vinos– así que quedó ahí relegado para el futuro y bailó todos estos años entre mi baño, la mesa de libros pendientes, el lado de la cama, la mochila de viajes y la cajuela del auto. Esta mañana, por fin, logré dar la vuelta a la última página. 
La portada es por demás retadora –y profética– pues en ella aparece el autor empuñando una pistola que apunta hacia el interlocutor (en ese entonces el fotógrafo, hoy quien mira el libro). Podría implicar una obligación de lectura, una amenaza o el vaticinio de que "podrías morir" al leer. De aburrición, de complejidad, de extrañeza, de ignorancia. Yo estuve a punto de matarlo a él... de no haber sido porque ya estaba muerto.

23.2.18

[Reflexiones] El Rafa Serrano, la enseñanza y un viejo texto


Pues la casualidad es que hace unas horas Alland mencionó a uno de nuestros viejos profes, el gran Rafa Serrano, y nos compartió una entrevista en la que había aparecido más o menos recientemente. En ella habla de España, el terrorismo y la independencia catalana, pero al mismo tiempo hace unos interesantes paralelismos con México que, sin ser el descubrimiento del hilo negro, son por demás interesantes. 

15.1.18

[Reflexiones] Un futuro largamente postergado


Este año llego tarde: los primeros días de trabajo se me quedaron debajo de las sábanas y detrás de los restos de fiesta del 2017. La clave del blog se perdió y nadie pudo encontrarla hasta bien entrado enero. Unos dicen que apareció sola, otros cuentan que hubo que sacarla de las urgencias del hospital donde sufría una congestión alcohólica. La realidad es que nadie supo de dónde salió, pero en algo coinciden: llegó con un brillo inusual.


El año empieza con mucha fuerza y un toque distinto: su amigo escritor –el que esto redacta– siente el mismo hartazgo que se vive por doquier en el país y resumiría como: "¡Ya no más de lo mismo!" Algo se alineó (los soles, las estrellas, las energías, los planetas) y al igual que aquel viejo artefacto que apareció en la película de Cronos, el bicho salió de su letargo para inyectar una sustancia extraña en mi fluido sanguíneo: llegó el tiempo de dedicar a la escritura más de la agenda.

31.12.17

¡Vamos por el 18!


Como no creo en la navidad, no te felicité el 24. Pero, hoy 31 de diciembre, como me adhiero involuntariamente al año gregoriano, forzado por la circunstancia globalizadora, te quiero agradecer la compañía del 2017 y contarte un poco de lo que pienso para el 2018. 
Primero darte las gracias. A pesar de sus complejidades, en 2017 arranqué clases en la universidad Lasalle de Oaxaca. Hasta ahora tres cursos y estudiantes interesantes. Veremos cuánto tiempo aguantan mi iconoclastia, pero en vía de mientras, les agradezco la oportunidad y me siento contento de contribuir a la formación de gente en mi país y en mi querida Oaxaca.

También quiero agradecerle a Mi2U, nuestro proyecto desde hace 4 años con Luis, Jorge y Uman. No ha sido fácil, pero creo que 2018 ya nos podrá dar pequeños frutos y lograremos contribuir con proyectos mágicos, como los de Pueblos Mancomunados, UNIDAM, el HUB o Xaquixe, que brillan por sí mismos, pero en los que queremos participar con nuestro granito de arena. También gracias a ellos por confiar en nosotros. 

17.11.17

Siete años no son nada: Historias de Couchsurfers, desde Belem en Brasil hasta Oaxaca en México.



Hace siete años recorría el Río Amazonas desde Perú hasta el Atlántico. Fue un viaje largo, de unas cuatro semanas que he documentado en otros posts, pero a lo que quiero referirme hoy es que en el último trayecto, en el que terminaría en Belem -y con él la travesía del río más largo del mundo- conocí a Leo, un ajedrecista alemán que me salvó prácticamente la vida... o al menos me libró de un enorme susto. La historia es más o menos así:


7.11.17

[Reseñas] In Patagonia, de Bruce Chatwin

Quienes son cercanos al blog saben que estoy en preparación de una novela sobre un viaje a Sudamérica. La versión borrador ha sido entregada a varios lectores y en unas semanas comienza el trabajo de revisión de detalles. Para 2018 estará lista y buscando editor. Si sabes de alguien, ¡bienvenido el contacto! 

Pero preparar un libro no trata únicamente de escribir, sino de leer. Y mucho. Fuentes de inspiración, de consulta, mapas, bitácoras, reseñas, historia... es una labor de armado de rompecabezas que se disfruta mucho. 

Justo dentro de esa búsqueda, me encontré con Bruce Chatwin, un excéntrico inglés nacido en 1940 con una impresionante historia de viajes. Muy joven salió de su natal Sheffield para recorrer el mundo en bicicleta, trabajar en Sotheby's, estudiar antropología en la Universidad de Edimburgo, recorrer la India, Nepal, Estados Unidos, Medio Oriente y por supuesto, la Patagonia. Uno de sus mayores intereses fue conocer la vida de los nómades del mundo, cosa que reseñó en varios de sus textos. 

4.11.17

[Reseñas] Sur, de Pino Solanas

Esta noche fui al Sur. Mi sur. El sur de los que no somos el Norte.

Vaya concepto difícil de explicar; vaya película retadora de reseñar. No puedo decir mucho: acaso que es de 1988 y que fue hecha por Pino Solanas; que habla del fin de la dictadura, del amor, de la nostalgia, del tango, del deseo y la pasión. "Basta de pedir permiso por favor... permitámonos al menos el amor, Rosy, el amor [...] Todos los amores engrandecen, hacen crecer, aunque duelan", dice el viejo amigo de Florian.

3.11.17

[Viajes] Monterrey, once años después.

Monterrey: ¿Qué ponemos primero, el cerro de la Silla o el concreto?
Viví en Monterrey entre 2001 y 2006. Fue una época mágica en muchos sentidos: descubrí el norte de México, conocí a algunos de mis mejores amigos laboré como profesor en la Alianza Francesa, visité la Huasteca, la sierra de Arteaga y monté un negocio que a la fecha funciona. Esta semana, once años después, dediqué siete días a recorrerla, revisitarla y descubrir nuevas personas y espacios. 



6.8.17

[Mini Relato] El hilo, la red, la telaraña y la pira.


- Una cosa lleva a otra, -le dijo. Primero conoces a alguien, luego sigues los hilos y cuando te das cuenta, estás en la red. 

-¿La Red? -Preguntó 

-No, la red. Simple, llana, sin mayúsculas. El entramado. Eso que te rodea y haces con hilos de todos los colores, de todos los estilos. Esa que tejes sin darte cuenta, cada día. La misma que llenas de nombres, de caras y de objetos, cada mañana y cada noche. 

11.7.17

[Política] ¿Acuerdo nacional multipartidista?

Roosevelt, Churchill y Stalin lograron hacer causa común
En entradas anteriores he insistido en la necesidad de una alianza entre fuerzas políticas. Ante la irrupción de "acuerdos nacionales", cocteles Korrodi-Morenos, candidaturas independientes y amalgamas incomprensibles entre organizaciones multi-ideológicas de izquierda porfiriana o derecha liberal con miras al 2018, me gustaría aclarar a qué se refiere mi idea de pacto.

Antes, insistir en que si bien es cierto que hay una gran distancia entre la utopía y lo posible, esta disparidad viene -al menos en lo político- de nuestras posiciones cerradas y envidias personales: sí creo que nos podemos unir los de izquierda y los de derecha; los independentistas y los partidistas; los anarquistas y los institucionales: hasta los ahoristasmorenistas, panistas, perredistas, chuchistas, zavalistas, broncos, icacistas y demás burbujas -istas que provienen de todas las corrientes políticas del país. En suma y en este primer punto, diría que a pesar de lo útopico que parezca, podemos hacer frente común, pero en temas específicos, no en ideología.

3.7.17

[Reflexiones] La teoría del Metro Cuadrado


El 6 de agosto de 2011 me encontraba en Tafí del Valle, Argentina, realizando el trabajo de campo para mi tesis doctoral. Fue ahí cuando escuché por primera vez la "Teoría del metro cuadrado".  Me la contó Daniel, uno de los personajes centrales de mi investigación. Un hombre exitoso, iniciando sus cincuenta, propietario de un par de negocios relacionados con el turismo y que justo entraba a la política. "Para hacer algo y contribuir", decía. Esto fue lo que me contó. 

26.6.17

[Política] Nos metieron el pie


Escribo desde el fondo de mi decepción, después de semanas de silencio autoinflingido, víctima de mi propia tristeza y molestia, que me han llevado a ser uno más de esos zombies ciudadanos que no hablan, no dicen, no se quejan. De esos que se sienten tan defraudados por los partidos que ya no quieren saber de política. Enmudecí e hice lo que querían: dejarlos ser los dueños de México y seguirlo manejando a su antojo. Por suerte, estos días me permitieron pensar y hacer un nuevo esfuerzo para despertar.

Desde que comenzó este sexenio, el PRI no ha hecho más que quitarnos ciudadanía y decir lo opuesto en la retórica: hicieron cambios en el IFE y lo transformaron en INE. Se descentralizó y se puso a la autoridad electoral en manos de los virreyes estatales; lo llenaron de figurantes del PRI que dicen ser democráticos y se han llevado, desde entonces, el carro completo. Cambiaron a los magistrados del TRIFE y dejaron que todos los fraudes, gastos excesivos de campaña e imposiciones, pasaran desapercibidas.

15.5.17

[Reseñas] [Documentales] Península Mitre, Patagonia

Gracias a la sugerencia de un buen amigo del doctorado pasé una excelente tarde viendo un hermoso documental sobre la Península de Mitre, esa puntita que se ve en el mapa de la Patagonia, la parte más al Este del país. Un lugar prístino, con prácticamente nula ocupación humana y que se conserva de una manera maravillosa. El video cuenta la experiencia de cuatro chicos que, con tablas de surf en mano, lo recorren buscando las mejores olas.

7.5.17

[Reseñas] Las grandes entrevistas de la Historia - Christopher Silvester

¿Cuáles son las mejores entrevistas de la historia? ¿Según quién? Difíciles preguntas que Christopher Silvester intenta resolver en un libro de más de seiscientas páginas en un interesante orden cronológico que es antecedido por un formal y académico análisis de las entrevistas y su historia. Acá una brevísima reseña. 

El asunto es que el editor hace primero un análisis de casi ochenta páginas sobre qué es una entrevista, cuál podría ser llamada interesante, cuáles son sus características y cómo éstas han evolucionado en la historia: ¿Qué es la interpretación? ¿Hasta dónde se puede preguntar? ¿Cómo cambió la forma de entrevistar con el magnetófono? ¿Quién debe llevar la conversación? 

1.5.17

[Viajes] Una visita a Apoala, Oaxaca


Primero dijeron que estaba más o menos, luego que muy bonito y al final ya nadie se quería regresar. Apoala no está cerca de la Ciudad de Oaxaca, pero en definitiva es un lugar que vale la pena visitar. Acá algunos pormenores en caso de que quieras lanzarte por ahí. 

La dirección es hacia Nochixtlán y desde ahí hacia Apazco, luego Apoala. Tiempo total desde la capital: aproximadamente 3 horas, en función de las fotos que quieras hacer en el camino y del daño que quieras hacer a llantas y amortiguadores. 

Nivel de exigencia: 
- De la carretera: intermedio. No es para autos bajos y los medianos sufren un poco. A pesar de que se nota el interés por dar mantenimiento, lo real es que las últimas piedras que pusieron son riesgosas para motocicletas y pueden ponchar las llantas de tu auto si manejas demasiado rápido.

21.4.17

[Relatos cortos] Niña

Niña

Hay una niña en la entrada. Su mirada triste traspasa mis ojos y los interroga. Con su vestido de colores me lleva de paseo: paseo por México, paseo por el mundo, paseo por el pasado. Mundos que se contradicen y que se llenan de amargura y de pobreza. Penetro en las imágenes y me hago una imagen de la misma fotografía en la que yo aparezco: Teotitlán y sus tapetes; la biblioteca municipal, la India y sus colores. Mis recuerdos de Elephanta. Es ella, es la calle, somos todos… 

Subo las escaleras y entro en la sala, profunda y con una mesa al fondo ¿o al frente?. Ellos escuchan y hablan; se escuchan y se hablan. Nos contamos historias, pero la historia está afuera; y el presente y el futuro. ¿Quién es esa niña y quién habla por ella? ¿Cuál es la función de la literatura?

9.4.17

[Reseñas] Trainspotting 2, o cuando el pasado no te olvida.


¿Qué mejor forma de volver al blog que a través de un post sobre Trainspotting 2?

Yo tenía veintitrés años cuando vi la primera Trainspotting. Claro que fue impresionante: era un mundo totalmente desconocido para nosotros, pequeños provincianos toluqueños que apenas llegábamos a escuchar hablar de mariguana y nos quedábamos atónitos ante heroína, coca, sexo, abortos y pastillas. Y sin embargo era parte de nuestra vida porque teníamos la edad de los protagonistas y nos identificábamos en ellos, sobre todo en esa escena donde aparece por primera vez Born Slippy, de Underworld y te dicen una cruda y dura verdad de la vida a los veinte: escoge un futuro, una carrera, una novia y sé parte del sistema porque si no serás un completo fracasado. Eran los tiempos en que, como ellos, soñábamos con futuros más allá de la vida Godínez y la pedida de mano de la novia linda del pueblo.

19.2.17

[Viajes] Domingo de Motos: Oaxaca - Hierve El Agua - Santa Ana y San Luis del Río- Totolapan - Oaxaca



Otra ruta alterna para un domingo de motos de doble propósito, para gente que gusta del polvo y de usar sus motos para lo que son, no para presumir el modelo de la de dos ruedas y el traje BMW. Salida y vuelta a la Ciudad de Oaxaca. 

Distancia aproximada: 200 kms (Aprox 80 kms de terracería, el resto, pavimento).
Tiempo: 6 hrs
Dificultad: intermedia
Ruta: Oaxaca - Mitla - Desvío hacia Xagaá (carretera de terracería a Hierve el Agua) - Hierve el Agua - Santa Ana del Río - San Luis del Río - Carretera al Itsmo, Km 100 - Oaxaca.

18.2.17

[Viajes] Un viaje más al desarrollo: Rupununi, Guyana, Sudamérica. Parte 3 y última.

Tercera parte de un texto dedicado a un viaje por Guyana. Reflexiones de desde la capital, Georgetown y recorrido por sus calles. [La primera parte, la encuentras aquí]
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Río Esequibo esquina con mar caribe, límite geográfico con el Atlántico, Sudamérica. Georgetown, Guyana. 

Estoy acá, sentado en lo que quedó de un rompeolas, en uno de los extremos de la ciudad. Haciendo una de mis actividades favoritas: quedarme frente al mar y mientras lo miro y huelo, saco un papel, una pluma, el teléfono... lo que sea para anotar y reflexionar. La soledad trae momentos en que las ideas se asientan. Yo lo llamo aprendizaje. 

10.2.17

[Viajes] Un viaje más al desarrollo: Rupununi, Guyana, Sudamérica. Parte 2

Segunda parte de un texto dedicado a un viaje por Guyana. Después de la llegada a Rupununi, me centro en las actividades laborales y los sitios visitados. Éste es también un viaje por el "hinterland" o zona interna del país: selva y sabana hasta donde se pierde la vista, teñida de unas cuantas manchas de humanidad. [La primera parte, la encuentras aquí]
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Hace muchos años, cuando hice uno de los viajes que marcaron mi vida, me encontré con la magia de Sudamérica. Durante casi seis meses viajé en una motocicleta por lugares recónditos, conociendo personajes únicos, llenos de historias. Fue ahí cuando decidí que me gustaba el espacio rural: gente honesta y laboriosa que corre irremediablemente hacia el torbellino del "desarrollo con todo el ánimo de alcanzar, también, el éxito que todos anhelamos.

9.2.17

[Viajes] Un viaje más al desarrollo: Rupununi, Guyana, Sudamérica. Parte 1

El que sigue es la primera parte de un relato de un viaje por Guyana. No un viaje típico, sino uno de esos en los que trabajas viajando, o viajas trabajando. De esos que te hacen pensar sobre lo que haces y los impactos que dejas en el camino, en un país sui generis por muchas cosas: independiente hace apenas cincuenta años, de habla inglesa en la inmensidad del portugués y español del sur del continente y que además ha comprado toda la apuesta del "desarrollo" con bajo consumo de carbono. ¿El resultado? Un melting pot de colores que piensa en verde... Lo que resulte de esto está aún por verse, pero por lo pronto, algunas reflexiones del camino. 

24.1.17

[Escritores invitados] Estar en Cuba cuando Fidel se va, por Guillermo Rodríguez

En diciembre pasado, cuando la vorágine del fin de año se apropiaba de todos y cada uno de nosotros, recibí este texto de una persona que tuvo la suerte de estar en Cuba cuando Fidel murió. Esto es lo que se puede llamar suerte, audacia, fortuna o causalidad, pero llámesele como se le llame, es algo que todos podemos aprovechar. El texto es más que bueno. Combina la emotividad del acto de la muerte con la historia personal de alguien que ha vivido Cuba desde corta edad: por cercanía histórica, por historia familiar y seguramente por interés personal. 
Este es el relato de Guillermo, alguien como tú y como yo, que tiene la oportunidad de trabajar mientras viaja. Los oficialistas y bien portados dirían que es al revés, pero si tú, como yo, eres de los que disfrutan más del viaje que del trabajo, entonces lo comprenderás. Al fin y al cabo hay cosas en las que el orden de los factores no solo altera el producto, sino el sentido de la vida. 

Nuestro escritor invitado simplemente se fue a trabajar y de la nada, mientras sobrevivía el calor de Santa Clara mirando la plaza y sus jóvenes, se encontró con el bullicio que genera una noticia como la que podría dar CNN en la oscuridad nocturna: "Fidel Castro dies at 90..."

Y de acá en adelante, te dejo que leas su historia en persona. Fotos, personajes interesantes, recuerdos y memorias... en fin, todo lo que puede tener un buen relato de un momento único en la vida.

Solo da clic acá y continúa con la lectura.  Por supuesto, se reproduce y presenta en este blog con la debida autorización del propietario, el señor don Guillermo Rodríguez S. y la solicitud de que si lo vas a retomar, hagas la cita de quién lo escribió. 

Buen viaje!

PS: La foto acá utilizada es de Ian Wilkinson.

10.1.17

2017, como 2016. Se fue Zygmunt Bauman!

Triste noticia para el mundo de la sociología: Zygmunt Bauman se fue. Un año después de Umberto el Grande y de un 2016 que se llevó también a músicos de enorme nivel, el maestro Bauman, enorme pensador y por supuesto fuente de inspiración de mi tesis doctoral, también se va de este mundo. 

¿Qué nos queda? Eco, Bauman y años antes Hobsbawm fueron enormes en su rama y coincidieron en su interés por la especie humana, su historia y su presente. Hoy nos faltan pensadores de su talla y no podemos sino estar tristes del vacío que nos deja. 

Por favor, cuídese Wallerstein!!

Acá una pequeña nota que hice hace algunos años sobre la Modernidad líquida. http://andaryego.blogspot.mx/2014/01/on-reading-baumans-sociology-sobre-la.html


25.12.16

[Reflexiones] Se busca nueva novia y corte de cabello

De pronto, sin darme cuenta, algo me arrolló. Septiembre me revolcó en mi escritorio, octubre me llevó por las calles como un huracán y noviembre me sacudió hasta lo impensado. Oaxaca. Oaxaca mío, Oaxaca suyo. Oaxaca de nadie o el breve relato de los últimos cuatro meses...

Sí, creo que puedo hacer un paralelismo: discutíamos cómo sería el gobierno de Murat y de pronto lo vimos tomar protesta una madrugada del 1 de diciembre. Qué digo "vimos". En realidad solo nos enteramos al amanecer: a la una de la mañana, con convocatoria hormiga y express se llamó a los diputados a las instalaciones de CORTV, la tele del Estado y ahí, con papá en el backstage, Alejandro tomó posesión. 

Así, de la misma manera, entró diciembre en mi vida. Sin avisar, sin pensar. También lo había visto venir pero primero estaba demasiado lejos, después excesivamente ocupado navegando en mares turbulentos (siete proyectos sin cerrar y un octavo por llegar que exigía más tiempo que los otros siete juntos) y de pronto ya me había rebasado. O yo me había rebalsado. Entró y no me dejó pensar, no me dejó escribir.

22.9.16

[Reseñas] Taiko "El hábil cara de mono", de Eiji Yoshikawa


Hace tres semanas inicié un viaje al Japón feudal y para mi mala suerte hoy emerjo de él. Fue una aventura llena de castillos, samurais, pajes, ninjas, monjes, batallas, caballería, caballerosidad y muchos descubrimientos de un mundo velado para la mayor parte de nosotros. Por ignorancia y ceguera autoinflingida, porque los materiales están ahí. En esta reseña nocturna hago una breve escapada al mundo que conocí a través de Eiji Yoshikawa. 

Todo comenzó el día de mi cumpleaños. Como buen humano monótono, decidí obsequiarme el libro de cada año. Entré y erré en la enorme biblioteca de la Proveedora Escolar de Oaxaca hasta caer sobre éste: "Taiko, el hábil cara de mono". Me gustan los libros regalados y recomendados, pero en mi cumpleaños, también me gusta que nadie me lo sugiera, cuando me permito el reto de elegir entre lo desconocido.

Justo ahí donde otros se sentirían perdidos, yo me siento libre de escoger... 

Lees la portada y la contratapa. Por una vez, cierras los ojos ante el precio y lo pagas. Te sientas en una mesa y comienzas a leer. 

28.8.16

[Reseñas]  "Vagabundo en Paris y Londres" de Orwell [Down and Out in Paris and London] o una anatomía de la pobreza en el siglo XX

P. lo tenía en su librero y un día que la fui a buscar para ir a comer me lo encontré ahí, perdido entre algo de Borges, una guía de Lonely Planet y la Historia sin fin. ¿Orwell aquí? -me dije. Resulta que alguien se lo había recomendado pero cuando leyó el prólogo, se atoró y lo dejó ahí guardado y en la página 10, donde señalaba la solapa. "Me lo llevo", le dije. "Ya te contaré si está bueno..." Y lo devoré, como pobre que encuentra pan en la banca de un parque. 

Efectivamente, el prólogo no hace necesariamente honor al texto. No por malo, sino porque es demasiado académico. Carlos Villar desmenuza a Orwell y su vida; cuenta que vivió en Birmania y que antes de escribir aquello que de él conocemos (1984, Homenaje a Cataluña, La rebelión en la granja) se fue a hacer vida de pobre durante un par de años a París e Inglaterra. Como Jack London, a quien cita en algún momento, Eric Arthur Blair (nombre real de Orwell, que ocultó su apellido para evitar pena familiar) también quiso vivir antes de escribir. Y por supuesto, el resultado es un libro perfectamente etnográfico que cualquier antropólogo podría citar a sus alumnos. 

16.8.16

[Reseñas] Legados del narcotráfico / Sociedades y Desigualdades


Hace un par de meses me entregaron una copia de "Legados del narcotráfico. Efectos y expresiones socioculturales", libro aparecido a finales del año pasado sobre el que me gustaría hacer un par de comentarios. Adicionalmente quiero también reflexionar sobre un artículo que me llamó mucho la atención sobre las municipalidades y su debilidad.
De Legados del narcotráfico...  un breve repaso: el libro se deriva de una investigación realizada hace varios años y que por azares de lo académico apenas logró ver la luz. Lo sé por la cercanía con los autores y me parece que es una pena porque los textos no deberían tardar tanto en pasar al papel y a la difusión pública. En fin. 

Pero más allá de eso, hay algo que me gusta: la posibilidad de hacer de los textos académicos documentos de divulgación. A diferencia de otros que emanan de la academia, éste me parece de lectura fácil y de mucha importancia actual. Para quienes no nos hemos detenido a pensar cómo es que el narco tiene tanto reconocimiento, bien haríamos en revisar su relación con los corridos, la imagen del México bronco y las historias de caudillos que tanto nos han emocionado en la vida. No sé si es nuestra historia o la construcción de ella, pero el asunto es que nos encantan los malos.

13.8.16

[Reflexiones doctorales] El estrés de la lectura en el doctorado: etapas y proceso


Una amiga muy querida me invitó hace meses a acompañarla en su proceso (¿psico-?) doctoral. Para mí ha sido de enorme gusto, pues como no trabajo hasta el momento en ninguna universidad, me permite retornar a ese momento de mi vida en que leer tomaba más tiempo que la suma de cualquier otra actividad. Hace unas horas hablábamos del cansancio y hartazgo de leer. Me hizo pensar en un proceso que presento.

El asunto con el doctorado de otros es que me hace pensar en esos tiempos cuando podía crear y pensar en cosas que iban más allá de la búsqueda diaria del alimento para sobrevivir. Si hablamos de evasiones, el doctorado siempre fue una de las mejores. 

31.7.16

[Reseña] y reflexión sobre el libro "La Casa Blanca de Peña Nieto", de Aristegui y equipo.

Termino una lectura rápida pero constructiva: "La Casa Blanca de Peña Nieto" del (ex-) equipo de investigaciones especiales de MVS y Aristegui. Más allá de proponer que su lectura me parece obligada, me gustaría hacer algunas notas y comentarios. 

¿Cómo llegamos a esto?
En primera instancia me hace pensar en dos males que carcomen a nuestra sociedad y cuyos visos de solución aparecen tan lejanos y tan cercanos al mismo tiempo: la impunidad y la corrupción. Imposible hablar de una sin tener a la otra presente: en México la corrupción es un proceso complejo y común. No solo entre los políticos, sino entre los ciudadanos de a pie, como tú y como yo. 

Hace un par de días leía un artículo que hablaba sobre los graves problemas de los municipios: el autor retomaba datos de una investigación que decía que "de acuerdo con Morris (2011), se ha establecido en México un sistema de instituciones informales basadas en relaciones de amistad, familiares y económicas que poco tiene que ver con la ley escrita" (Aguirre y Aburto, 2016).