21.3.15

¿Cómo jodimos a México? ... y cómo podemos perjudicarlo aún más.

Hace años, un recordado profesor de la universidad nos pasó aquel texto que hablaba de un experimento con ranas: más o menos decía que si ponías agua caliente en una olla y echabas una rana, ésta saltaría de inmediato para escapar del calor, pero que si en cambio dejabas la rana en agua fría e incrementabas poco a poco la temperatura, ésta simplemente se iría adaptando hasta morir. Más allá de la crueldad del ejercicio de laboratorio, me parece que explica perfectamente lo que nos pasa a los mexicanos. 

¿En qué momento comenzamos a sentir que el clima de inseguridad, violencia, intolerancia política y represión era parte de la temperatura normal? ¿Cómo es que -como la rana- nos vamos adaptando a este dramático incremento sin que hagamos ningún ejercicio para salir de la olla?

No sé si podría definir un punto de quiebre particular, pero identifico hitos históricos y sociales que tienen a una enorme mayoría de la población en este letargo y sopor. Como éste no es un artículo científico ni me interesa hacer un enorme texto, trataré de listarlas brevemente: 
  1. El 68. Si bien generó una enorme protesta social, también es cierto que la salvaje represión agotó a muchos movimientos de base amplia, instaurando el miedo a pensar en el colectivo social; 
  2. TELEVISA. El enorme poderío de este monstruo mediático se hizo sentir a partir de los años ochenta: sin control y sin competencia, el gigante comenzó a "zombiatizar" a la población que inició una dieta de desayuno, comida y cena alrededor de novelas, productos chatarra y noticieros controlados; 
  3. El PRI. En un ida y vuelta entre la cultura PRI y la mexicana, los actos deshonestos, las dinámicas de acarreo, manipulación y acuerdos bajo la mesa se instauraron en la política y en nuestra vida diaria: una poderosa maquinaria que se alimenta a sí misma y en la que no hay voces externas que generen reflexión y autocrítica; 
  4. Las políticas neoliberales. Más allá del proceso privatizador -sin duda debatible e imposible de hacer en condiciones transparentes en los años noventa- el aporte central de esta época es el paradigma del individualismo: "ayúdate a ti mismo, que nadie más te ayudará". Bajo esta filosofía se desarticularon sindicatos, cooperativas y muchos ejercicios de trabajo comunitario. Esto no sólo incrementó la distancia entre pobres y ricos, sino que detuvo una posibilidad única de acenso social: la educación pública sufrió enormes recortes presupuestales y perdió posibilidad de crítica y reflexión.
No fue solo el PRI, no fue solo el PAN: todos nosotros, desde nuestras pequeñas acciones cooperamos un poco a joder a este país. ¿Hiciste alguna transa, aunque fuera pequeña (medidor de luz, trámite de placas sin pago de tenencias)? ¿Usaste tus influencias para ayudarte o ayudar a alguien cercano? ¿Seguiste al pie de la letra la instrucción esa de "de política, religión y fútbol no se discute en esta casa"? ¿Te cansaste de pensar en los menos afortunados que tú? Bienvenido al grupo de los culpables. 

Dice por ahí una frase que cuando pienses que todo está mal te preocupes, pues siempre puede ir peor. ¿Más muertos? ¿Más represión? ¿Más protestas sociales? ¿Más Aristeguis sin chamba y censuradas? ¿Más Casas Blancas? Sí. Esto empeorará si el PRI-AN-RD-VERDE mantienen el poder en las cámaras y gubernaturas después del 7 de junio. Una dictadura perfecta, individualista, corrupta y autoritaria, de cuño estaliniano podría estar a escasos 70 días.

¿Y por qué puede instalarse? Por las condiciones sociales de desinformación, censura y represión, y porque además de la enorme masa poblacional a la que siempre han apostado los viejos dinosaurios, el PRI domina los extremos de la pirámide: Los que están en el tope superior, sin control ni reglas, felices de que nada cambie; y los que están en el tope inferior, sin educación, con Televisa-televisión y se conforman con el trabajito, el apapacho y el favor político. Los que viven el sueño de la cenicienta: Enrique, bombón, te quiero en mi colchón.  20 familias y 60 millones de mexicanos.

No, no soy pesimista. Este es un análisis sobre mi país, pero sigo pensando que si volví después de 7 años en el extranjero, es porque aún creo que podemos cambiarlo. No obstante, me parece imposible que lo logremos dos millones de mexicanos: como lo expresó claramente Carmen Aristegui, "Esta es una lucha de todos, y es por la libertad". Libertad, el valor que se juega este 6 de junio. El poder de cambiar es nuestro: es tuyo y es mío, pero ni puedes, ni puedo solo.

Haber nacido en México es una circunstancia de la vida. Haber vivido en otros países y tener la oportunidad de ver tu realidad nacional desde afuera es una gran suerte. Otras naciones también tienen problemas, pero también tienen historias y aprendizajes: han sabido hacer frente a muchos de los problemas que aquí nos aquejan. En este país, dolido, madreado y reprimido, también hay voces que se quejan hace años: músicos, políticos, intelectuales, gente de a pie. Personas que nos advirtieron sobre el camino que podría tomar nuestra nación: ¿te acuerdas de "Alármala de tos", de "aquí no pasa nada", de Scherer, Poniatowska o de Heberto Castillo? Tal vez sería bueno que los volvieras a escuchar o leer. 

Hoy, más que nunca, en México aplica la vieja frase de "Hace días vinieron por los negros, pero yo no dije nada porque no soy negro; después vinieron por los judíos y tampoco dije nada porque no soy judío... pero hoy vienen por mí". Tenemos como ciudadanos una responsabilidad: recuperar el sentido de las elecciones, de entender que no podemos vivir aislados en la sociedad, abrir el diálogo, motivar la discusión y exigir que existan la igualdad, la honestidad y el respeto. Demasiadas advertencias: aunque pensemos que esto está de la chingada, todavía puede ser peor. Vota.

No podemos permitir que esto continúe así: Si lo hacemos, recuperarnos nos costará más años de los que ya tenemos hipotecados. Comencemos por escuchar y apoyar a los que se quejan, es un primer paso para no permitir más descomposición... y una manera de pedir perdón por no haberlos escuchado antes. 


                       

14.3.15

Posicionamiento: EXATEC Oaxaca

Al más puro estilo del verde ecologista, "este mensaje va dirigido a los afiliados a los EXATEC de Oaxaca" (pero que lo lea quien guste y responda quien quiera, que acá le dejamos el texto abierto).

El día de ayer se llevó a cabo el informe final de la mesa directiva 2011-2013 (sí, ayer, 13 de marzo de 2015). Tuve el honor de ser invitado y estar presente un rato, hasta que tuve que salir porque no pude aguantar más y me di cuenta de que tristemente no pertenezco ahí. Al final, eso son también los cuarenta: una época en la que decides qué va contigo y qué no. 

No quiero hacer una larga historia, sólo contar algunos antecedentes: en ¿marzo, abril? del año pasado se hizo una convocatoria para renovar la mesa directiva y por ser egresado del ITESM y gustarme la participación en los grupos político-sociales decidí entrar. Las cosas no salieron como pensábamos varios de nosotros y algunos terminamos por renunciar a nuestra planilla, decepcionados de la forma en que sucedían las cosas.

Intervino el equipo de relaciones con egresados (desde la mismísima Sultana del norte) y la salomónica decisión fue que ambas planillas (o lo que quedaba de ellas) compartirían la mesa directiva -un año cada presidente contendiente-. Después de algunos "estires y aflojes", algunos de los ex-compañeros de planilla se reintegraron y en la planilla oponente, el candidato a presidente renunció. ¿Qué mesa directiva electa quedó entonces? Que alguien me lo explique. 

¿Elecciones? No hubo. Decisión cupular, sí. 

Insisto: no quiero hacer de esto un mitote ni reabrir una discusión que no tiene ningún interés. Me interesa fijar una posición, porque soy egresado del ITESM y como dirían en buen inglés: soy un stakeholder del Tec. Me interesa también hacer una reflexión que no se está generando.

Me dolió mucho que anoche se dijera que se había dado un proceso electoral adecuado y que se habían tenido elecciones. ¿Cuáles, de quién, dónde están las actas? Al más clásico estilo de los grupos del poder: acá no pasó nada. Bueno, si así lo consideran, ni hablar. Tal vez eso sea lo que me hace reflexionar que no pertenezco ahí.

Pero claro, tengo el derecho de opinión: también pagué mi colegiatura, tuve una beca, fui presidente de mi sociedad de alumnos, participé en la organización de dos simposios, recibí una mención honorífica y creo haber respondido con honor a las buenas cosas que me enseñaron. Y una de ellas fue a no callar. 

Sí, sé que no soy oaxaqueño y que los usos y costumbres locales son distintos. Por eso pido una disculpa si ahora me permito el derecho de discernir, de recordar lo que pasó y de fijar una posición. Lamento mucho la molestia que esto pueda generar en mis ex-compañeros de planilla, ex-presidente y autoridades de EXATEC Oaxaca o incluso de Monterrey. No, no me siento ni un cruzado, ni un defensor de nadie, es sólo que considero importante abrir los espacios de discusión, por el bien de este tipo de organizaciones, máxime cuando han sido blindadas desde su interior. Considero una lástima que habiendo gente tan valiosa no se haga uso de la autocrítica y se valore más el olvido (¿o debería decir el alineamiento con el sistema?) y el chayotazo.

No se olviden, mis queridos egresados del ITESM, que la reflexión es buena y que los fundadores del Tec, si bien cercanos a los grupos de poder (o ellos mismos, los grupos de poder), también han sido críticos cuando los valores que pregonan no se cumplen. Espero que un buen día decidan abrir el espacio a la discusión para hacer una asociación representativa, liberal y promotora de una ruptura con esos viejos ayeres que hoy empantanan el presente de la institucionalidad nacional. Sugiero que con urgencia se plantee un código de ética interno, se busquen figuras honorables -y externas- para mediar en situaciones como la que sucedió y se establezca un claro reglamento electoral. Sólo así logrará EXATEC Oaxaca ser un ejemplo para la comunidad.

Por lo pronto, me llevo una gran lección: fíjate primero con quién te metes y pregúntale con qué sueña.  Como dice el Instituto mexicano del sonido: "México, México..."

                      


12.3.15

Sé el cambio que quieres lograr. Excelente video de Dan Dicks (Documentalista, 10min)


He seguido a "Press for truth" desde hace varios años. Frecuentemente postean videos interesantes y éste es uno de ellos. Hace algunos días hubo una reunión de medios independientes en Acapulco (Anarchapulco, se llamó) y este video es resultado de tal evento. 
La reflexión que hace Dicks es que si quieres llegar a las personas para mostrarles otra verdad, no puedes hacerlo siempre con la idea de convencerlos o de amenazarlos o asustarlos de aquellas cosas que están mal y que probablemente practican o en las que creen: tienes que motivar la reflexión y eso implica que incorpores tus talentos en lo que haces, en lo que quieres comunicar. Si sabes cantar, bailar, escribir o cocinar, úsalos para motivar el cambio y sobre todo, sé congruente contigo mismo. 

Esto también requiere que todos los días te plantees 10 ideas de cómo te puedes mejorar como persona y de cómo puedes "despertar" a la gente sin sermonear. El cambio se logra cambiándose a sí mismo y sobre todo haciendo una crítica útil... y esto incluye cuestionar a Monsanto y a Medina Mora, pero también a ti mismo.

Te dejo el video y si puedes, suscríbete a su canal. Sus temas son frecuentemente sólo sobre Canadá, pero también tiene otros muy interesantes.

21.2.15

Emoción al Máximo: dos videos para un fin de semana de felicidad y tristeza

Mientras escribo esto pienso en el ser humano y sus grandes habilidades para ir de lo abominable y positivo a lo formidable y monstruoso. Pienso también en lo increíble que supone llorar, porque uno llora de gusto, pero también de rabia. Y las lágrimas son las mismas: se humedecen los ojos, fluye la mucosidad y se siente un nudo en la garganta, pero en una situación hay angustia y dolor que se aprieta en el pecho, desconsuelo; en la segunda hay risa, liberación de felicidad y sentimiento de paz.

Eso me pasó esta tarde de sábado: comencé por ver un excelente documental de SBS Dateline, el programa que no me canso de promover, donde presentan la historia de dos australianos que fueron capturados en Indonesia hace diez años por intentar exportar drogas hacia su isla. La justicia en el país es clara y muy dura: pena de muerte para los traficantes. Por supuesto, el caso tiene mucha importancia en Australia y SBS presenta un documental: está cerca el momento de la ejecución y parece no haber posibilidades de clemencia. El video presenta la historia de la familia, entrevistas a los condenados, a los jueces, etc. Sin duda deja un sentimiento de pesar, pero es una historia que vale la pena conocer. 



Justo después me encontré con un documental del Cirque du Soleil. Cada vez los sigo más porque me parecen un ejemplo de innovación, de sentido de trabajo en equipo, de calidad y de rendimiento -me gusta más la palabra performance, del inglés-.  Es una rara mezcla de competitividad y esfuerzo de conjunto: personas únicas en un mundo único.

Es un video sobre los castings, las audiciones de selección de los artistas: muestra el seguimiento, durante 4 meses, de un grupo de personas que solicitaron su entrada: atletas, clowns, bailarines... una mezcla muy particular de destrezas, las que exige el circo. Ahí me llegó la reflexión de cómo el humano no tiene límites establecidos: la compañía selecciona lo mejor de lo mejor y todavía se da el lujo de darles "un par de vueltas de tuerca" para hacerlos aún más perfectos. Me encantó la frase de una de las entrenadoras: "Son los mejores deportistas, pero aquí les enseñamos a dejar de lado el espíritu deportivo". Claro, se refería al espíritu de competencia y a cómo se les motiva a cambiarlo por uno de conjunto: confiar para dejarte llevar por alguien en cuyas manos dejarás tu vida.

Desaprender: la posibilidad de hacer de un humano algo todavía mejor, de darle más herramientas, de potenciarlo y hacerle ver la importancia de otras disciplinas a las que nunca se ha acercado y que probablemente considera triviales: actuación para el deportista, baile para la gimnasta, maquillaje para el especialista en artes marciales... Ver la transformación de estas personas me hizo pensar en el potencial que perdemos por querer ser siempre los mismos y no atrevernos; como decía un gimnasta - premio nacional de gimnasia-: "al principio, cuando me ponía a bailar me sentía ridículo, ahora ya ni siquiera me preocupa". Qué máquina de transformación tan interesante, la del Cirque du Soleil.

En fin, amor y odio; tristeza y felicidad; cárcel y libertad. Las contradicciones de los seres humanos, incapaces de potenciar nuestras habilidades y entrampados en nuestra intolerancia y cerrazón mental. Que tengas un excelente domingo.

20.2.15

Excelente investigación de @parametría: percepción de seguridad y Ayotzinapa

Hace unos minutos ¿días?  la web de Parametría publicó un interesantísimo estudio sobre la percepción de inseguridad en México, que además analiza la percepción frente al caso de Ayotzinapa y otros temas como el manejo de información y la credibilidad de Peña Nieto. Lectura y referencia muy recomendable... como para darse cuenta dónde está situado el país. 


 

18.2.15

¿Qué es lo difícil de creer en lo imposible? / Post para insuflar el ánimo

Hay películas que deberían ser marcadas como de vista obligada en tiempos duros. Industria Argentina me parece una de ellas. Más allá de las implicaciones políticas que claramente la definen, es uno de esos documentos que hacen pensar, contribuyen a reflexionar y ayudan a salir de la burbuja del día a día, al tiempo que aportan buenos momentos. Me encantaría que también en nuestro cine mexicano contemporáneo se tocaran temas así.

Para muchos de nosotros Argentina es un país lejano en el Sur en el que se come carne, vino y empanadas; donde se dice "ché" en lugar de "güey", "pomelo" en lugar de "toronja" y de donde vino -según la generación que te tocó vivir- Raúl Astor, Carlos Gardel, Gustavo Cerati o Mafalda. Tenemos una visión superficial y constantemente defenestada por nuestros medios de comunicación: los argentinos son alzados, creídos y arrogantes y, por si fuera poco, siempre tienen problemas económicos. "¿Cómo pueden ser un ejemplo para nosotros?"

Quienes hemos tenido la oportunidad de vivir allá podemos contar otras cosas. Sobre todo los que hemos estudiado un poco de su historia o conocido a sus habitantes. Ése es el don de quien viaja: contar la historia que otros sólo reciben a través de las cajas digestoras mediáticas, también llamadas televisores. 

No se asuste el lector, que no le voy a dar una cátedra de argentinismo. Permítame solo contarle que allá abajo, muy, muy al sur, hay un país que con todos sus problemas y situaciones económicas también sueña, donde se hace buen cine y se tienen historias de las que podríamos aprender. Este es el caso de esta película que cuenta una historia de una fábrica recuperada. ¿Qué son las fábricas recuperadas? 

Fácil. Algo que muchos de los malos empresarios mexicanos no querrían que nuestros obreros supieran que existe: industrias que, después de que los propietarios declaran su insolvencia o quiebra, son recuperadas por los obreros, quienes se ponen a trabajar en ellas y retoman su administración con el objeto de ponerlas a funcionar y no perder su fuente de empleo. Las fábricas recuperadas vienen del post Corralito, la crisis económica de la que todos supimos en el año 2001 y que hizo que muchas empresas cerraran, aunque no es sólo de ese tiempo. La película trata sobre el sujeto.

Pero más allá del tema que aborda, la cinta me hizo pensar en algo: la posibilidad de creer en lo imposible. Como consultores, con frecuencia nos buscan para asesorar proyectos. Algunos tienen factibilidad, otros están en serios problemas y otros simplemente requieren de una pequeña refacción para funcionar. Y claro, como consultores, hay quienes deciden tomar los primeros o los últimos, pero pocos son los que prefieren los segundos.

La vida es también un poco así: podemos decidir andar el camino que otros han seguido -ese camino firme, probado y seguro- u optar por el desconocido, terregoso y experimental, que pocos han tomado y que la mayoría de quienes tomaron el primero nos desaconsejará por peligroso. Así se forman las personalidades y se definen los seres humanos: los arriesgados y locos vs. los prudentes y adaptados; los conservadores y los liberales... y los que creen que aunque nos vaya mal, es mejor quedarse sentado en ese sofá, pues siempre hay forma de que nos vaya peor. ¿Para qué arriesgar? -dicen.

Siempre he pensado que hay que intentar. No siempre sale, pero con frecuencia el resultado es una posibilidad antes no contemplada, es decir, la posibilidad de creer en lo imposible. Justamente Industria Argentina es una de esas películas inspiradoras que nos recuerdan que lo imposible lo hacemos nosotros y es el resultado de dejar atrás los propios miedos. 

Película muy recomendable en estos tiempos en que la sociedad mexicana pierde cada día más esperanzas frente a la avalancha de pisotones que los políticos del establishment (esos que no quieren que las cosas cambien) dan a nuestras leyes, comenzando por la Constitución. 

Industria Argentina (2012). Dirigida por Ricardo Díaz Iacoponi, con Carlos Portaluppi, Eduardo Cutuli, Aymara Rovera y muchos más. Disponible en Youtube haciendo clic acá abajo (por suerte el gobierno argentino sí las pone en difusión pública. Ah! Por una vez, no sale Darín).




15.2.15

Corta narrativa mexicana en tiempos del #PRIATO

6 Cuentos que conoces y que has devorado en las últimas semanas historias que harán la felicidad de muchos lectores en el futuro, justo como leer Los bandidos de Río Frío, hoy. 

1. Ella dijo que lo amaría hasta la muerte; él, la quería a morir. Decidieron mudarse a México y se les cumplió.
2. Su Romeo pintaba para gobernador; Julieta amaba las tunas. Se amaron mientras duró el sexenio y después le secuestró a los hijos. Hoy se gasta lo que robó en vuelos al juzgado.

3. Se sabe que construye verdades (¿quién no?) y luego las adereza con historias. Las revuelca en abono y luego las vende como históricas. Los marchantes de mierda se las compran.

4. Ya hasta los medios saben que cuando no le funciona el chícharo, evita las conferencias. Debe ser por eso que todos dicen que es el único que no sabe que no sabe: que el chícharo nunca le funcionó.

5. Su última fue decir que en 10 años nunca habíamos estado mejor. Dicen que hace un decenio veía, luego perdió un ojo, poco después quedó ciego y ahora pierde la mano. Mutilaciones ad-hoc.

6. El reloj se lo ganó en una rifa; el Ferrari lo heredó; la casa la compró con la venta de su sonrisa e histrionismo. Mágico estado de bienestar: le permitió mutar de gato a presidente.


¿Cuántas historias de estas no conoces en el país? ¿Acaso no vivimos en una nación que nos da las mejores ideas para emprender cuentos y novelas de primera calidad? Así es, esto es lo que nos vienen entregando los medios de comunicación nacionales desde hace más de 5 décadas: historias de princesas, de príncipes y de magos y ladrones. 

¡Ya estuvo de leer siempre lo mismo! ¿no?

18.1.15

¿Por qué le dije adiós a Facebook?

Mi relación con Facebook siempre fue un poco tormentosa: hace 2 o tres años decidí entrar por cuestiones políticas y lo dejé un poco en stand-by. La semana pasada me contactaron algunos amigos y pensé en darle un poco de impulso. Pero justo anoche, después de haber solicitado a varias personas "ser mis amigos" en Facebook me di cuenta que ese amor a la banalidad simplemente no es lo mío y listo. Decidí cerrarlo.

En 2012, cuando estaba en Argentina y trataba de acercarme a otros mexicanos por las cuestiones políticas de las elecciones me di cuenta que todos los compatriotas en sus años veinte me decían que la reunión se agendaría "por feis". Así que no me quedó otra que hacer un perfil y comunicarme con ellos por ese medio. Y no hice más que aceptar a ese grupo de personas, a pesar de que un día mi hermana se dio cuenta que tenía mi perfil y me pidió "ser amigos". ¿Amigos? Me dije... ¡Pero si somos hermanos!

Y no lo toqué más sino hasta hace unas semanas. Comencé por hacerme amigo de otros amigos y de pronto alguien de la secundaria me contactó porque mis amigos (mis ex-compañeros de clases de hace 27 años) realizarían una reunión de generación... Y comencé a leer sus biografías y a recibir solicitudes de otras personas que vieron que usaba más y más mi cuenta. Así fue como de pronto me encontré con casi 90 amigos, fotos de niños, de lo que desayunan mis amigos, de los chistes banales y memes sin sentido que la gente "likea" o comparte; de los videos de la señora perturbada mentalmente que baila samba frente a un auto deportivo o del niño que se pone un disfraz de minion (¿así se escribe?) y se cae de frente mientras su padre -cagado de risa- continúa filmando el video que le generará más y más "likes"...  

Y así fue como me di cuenta de que quiero a muchas personas y de que es un enorme gusto volverlos a ver, pero que no me interesa saber lo que desayunaron o si vieron a su tía, cumplió años su abuelita o su hijo ganó el certamen de poesía. Lo siento, no puedo ser parte de la agenda de la banalidad cuando este país se cae a pedazos y otros estrenan zapatos, cambian de novia o se divierten con la jodidez del hombre que baila sobre las piedras sin sandalias... Facebook era bueno cuando me entregaba el contenido de personas con las que compartía un sueño, una vida, un ideal, pero deja de serlo en el momento en que me veo forzado a leer aquello por lo que no pregunté. 

Lo siento, lo siento y los siento. No soy capaz. Me rehuso a que me "stalkeen", me niego a "stalkearlos" (esa cosa que básicamente es chismear sobre la vida de los demás sin que ellos te vean). Rechazo encontrar al amor de mi vida o avivar el fuego de las cenizas que quedaron, a través de un mecanismo de frase cortas, iconos infantiles y manitas con el dedo pulgar levantado... en una pantalla. Si ya padezco de adicción al trabajo, ir al Facebook para pegarme otras horas viendo cómo cada uno alimenta su ego, me parece más patético que tomar café en Sanborns... Vuelvo a mi viejo blog, seguiré con Twitter, LinkedIn y me esforzaré por hacer nuevos amigos a la vieja manera: hablando con las personas en la calle.  Tal vez me cure de mis adicciones y hasta genere nuevos contactos. 

En tanto, que los dueños de FB se queden con los contenidos que publiqué y dicen ahora les pertenecen o simplemente los venden a gobernación o el FBI.... Cuidado con las letras chiquitas. 

La Austeridad del abuelo

Hace unos minutos conseguí el título de este post pendiente. Es mi tributo al abuelo, un viejo de noventa y dos años al que se le ocurrió partir el pasado 31 de diciembre. Cansado de esperar, cansado de estar, aburrido de robarle el aire a otros, como decía con frecuencia. Un enorme abuelo con el que sólo hablaba de vez en cuando pero con quien me entendía a la distancia y con el corazón.

Un gran ecónomo. Nació en un barrio del centro de Toluca, pronto perdió a la madre y al padre. Fue rescatado por una tía y a los 6-8 años trabajaba haciendo sombreros de paja para ayudar en casa. Tal vez fue el año pasado cuando me contó eso; jamás había hecho alarde de su temprana jodidez, como hacen otros viejos para doblarnos el alma y clamar nuestra atención;  "tenía un par de zapatos y a veces tomaba leche. Le daba tres cuartas partes de lo que ganaba a mi tía. Ella lavaba ropa, remendaba y así sobrevivimos muchos años". Hizo unos cuantos años de primaria y luego comenzó como cobrador en la línea de autobuses Colón Nacional (que llevaba ese nombre porque su recorrido comenzaba en la empresa Nacional y terminaba en Colón). Con el tiempo aprendió a manejar y después le permitieron llevar esa ruta. En algún momento se asoció con más choferes y compraron un camión, luego otro y otro... Un buen día se encontró con la posibilidad de liderar a los camioneros y fue líder charro. Sí, mi abuelo fue líder charro. Viajó a Granada con la asociación de charros ¿pagado por el gobierno? y ahí se hizo una foto con Eduardo Capetillo. Yo la vi, la escaneé y rescaté sus cuarteaduras. Después las pegó ambas en su pared de fotos familiares. 

Un día decidió meterse a la escuela nocturna para terminar la primaria. La nocturna, esa bajísima categoría de escuela de la que tanto nos hemos burlado y sin embargo no sólo le enseñó a leer y escribir, sino que le dio mujer. Ahí conoció a Celia (Ché), una profesora chiquita que usaba zapatos del uno y medio y tenía que comprarlos en el departamento de niñas. Una profesora que venía de lejos. De muy lejos: de un pueblo perdido en la sierra de Guerrero al que se llegaba sólo en caballo. Mi abuelo se ligó a la profe, una mujer unos diez años más grande que él: "y yo dije: quiero una mujer, aunque no sea bonita, que nadie me la quiera quitar, que me dé hijos y con la que pueda pasar el resto de mis años porque no quiero estar solo. Ya fue mucha pinche orfandad...". Con ella me fue a ver a Francia, cuando yo tenía unos siete u ocho años; con él sucedió aquella anécdota en el metro cuando me dijo "Oui, Calzón" satirizando el "garçon" (chico) y el tipo que estaba al lado se volteó sonriendo para decir "caray, señor ¡qué bien habla usted el francés!". Y ella fue la que, malinterpretando a una negra exuberante que le daba el paso ("Passez-vous!") le espetó: "¿Pa cebú? ¡Pa Cebú está buena usted!". 

Esos eran los abuelos. El viejo al que me refiero recibía todas las tardes el pago de sus choferes y contaba pesos, centavos y billetes, de frente al tocador y luego hacia montoncitos y fajos que llevaría al banco o pasaría a recoger la camioneta del servicio Panamericano... dinero-banco-dinero-banco-dinero... Esos fueron sus años previos al retiro. Guardar, atesorar, juntar "Para que no me volviera a faltar..."

Tendría tanto más que contar acerca del abuelo: idas a su casa de Acapulco, fiestas en esa casa que jamás cambió de muebles, charlas en su sillón que cuando mucho cambió de tapiz, pero jamás de estructura, pláticas en el jardín, leche con café en una cocina que aún debe tener tazas, cubiertos, platos y ollas de los años treinta que hoy nadie más usa; que deben haber quedado fijas y estáticas, en pausa... Pero no, no quiero contar más acerca de eso. Ni de su pobre biblioteca de libros viejos, ni de los cuartos y armarios o de los trajes colgados que nunca se ponía. Mucho menos de que después se volvió a reunir con otra mujer que también falleció antes que él; ese pinche miedo de los humanos (¿de los hombres?) de no querer quedarse nunca solos. 

Quiero contar sobre lo que me dejó.

Un tipo que sabía escuchar, sobre todo desde que mi abuela murió. Alguien al que podías ir a ver, sentarte frente a él, y contarle tus logros y fracasos sin recibir una sola recriminación o descalificación. Sólo una risa, una mínima aprobación y una corta frase: "Ah, qué Sami... está muy bien". Nunca nos vimos tan seguido: un par de veces al mes mientras viví en Toluca; una llamada al mes cuando dejé el pueblo. Pero no había vez que volviera sin pasarlo a saludar y hacer mi monólogo, un breve intercambio de notas sobre política y ocasionalmente una plática sobre algún libro que hubiéramos compartido. Recuerdo que desde mi viaje motociclístico a Argentina le envié Los siete pilares de la sabiduría, el enorme -en todos los sentidos- libro autobiográfico de T.E. Lawrence, mejor conocido como Lawrence de Arabia. Lo hablamos mucho; el abuelo recordaba todos los pasajes y revivimos un poco la historia en nuestra conversación. 

Sí, era parco. Para muchos era codo -avaro-, aunque no puedo dejar de pensar que el día que quise vender una moto para ir de viaje me dijo que me la compraba y una vez que me la pagó, me devolvió la factura y me dijo que me la regalaba, pero yo digo que no era codo a secas: era austero.

Austero en palabras, hasta con sus hijos; austero en sus comentarios porque evitaba inmiscuirse en nuestras vidas; austero en sus gustos porque no necesitaba más para vivir... ¡si hasta se reía porque le robaba el aire a los vivos! Era austero porque su infancia fue jodida y es cierto que en su madurez tuvo momentos de petulancia por sus millones en el banco -hasta cargaba con una copia del estado de cuenta y nos la presumía cada que podía-, pero cuando vio que la vida no se alargaría con cada millón que estuviera en el banco, volvió a ser austero y ecónomo. A vivir de lo necesario, sin más.

El treinta y uno de diciembre hablé con él y nos cagamos de risa unos minutos. Nos cagamos de la risa de ser como somos: austeros hasta en nuestras relaciones familiares y sentimientos... Genética de la austeridad emocional. No sé si esa noche se le llenó el corazón de emociones y con la sobredosis el destino lo alcanzó, pero de lo que estoy seguro es que tenía muy claro que su ciclo se acababa... ¿y qué mejor fecha para cerrarlo que el treinta y uno de diciembre a las nueve y media de la noche?

Dicen que se quejó un poco, pero aseguran que pidió también solemnidad austera: "Me velan un rato y me creman rápido". Y así siguieron sus instrucciones los hijos, y los nietos sólo pudimos pedir un par de horas más para que llegaran otros a darle el último adiós. No hubo caja, no hubo esquela, no hubo lápida. Y se fue el abuelo. 

Cuando sea viejo, quiero ser austero como él.

PS: Acá el link a un texto que hice cuando la abuela murió. Unos doce años antes. Ciclos, ciclos. 

Choque de fanatismos, no de culturas

Wow.... excelente artículo de Boaventura do Santos Souza. Algo distinto tenía que venir más allá de la repetición de patrones "proliberación" que no terminan de entender nada....

Acá el link
http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2015/01/17/charlie-hebdo-una-reflexion-dificil-boaventura-de-sousa-santos-7612.html

5.1.15

6 ideas para navegar en un año tormentoso

Buena parte de los mensajes, caricaturas y editoriales advierten que el 2015 podría ser aún más complicado que el 2014. ¿Y cómo no va a serlo si tenemos una definitiva crisis instalada en México, con asuntos de dólares altos, petróleos bajos, homicidios y desapariciones por las nubes y sobre todo ética y honor por los suelos? Difícil de mantener el optimismo, a menos que... aquí algunas ideas para ir en busca de un buen 2015... desde el corazón.

1. Concéntrate en generar relaciones positivas, fructíferas y respetuosas: independientemente de lo que sucede a tu alrededor, tienes la responsabilidad y derecho de modificar el medio que te rodea. Tal vez no sea mucho, pero si en el trabajo o con la gente que te rodea buscas una buena comunicación, piensas en resolver los entuertos y en encontrar los puntos positivos en un ambiente de respeto, podrás estar arrancando el 2015 con el pie derecho.

2. Planea un poco: no se trata de que hagas una lista de incumplibles, ni un taller de planeación estratégica personal. El asunto es que veas lo que tienes a tu alrededor y focalices en aquellas cosas que más te interesan. ¿Quieres hacer una maestría? Comienza por averiguar, pregúntate cómo la quieres hacer, métele al cochinito y avanza algunos pasos. No te olvides que todo toma tiempo y que es muy fácil perder el eje de tu búsqueda. Hay mil caminos para llegar a Roma y mil Romas a los que uno podría llegar, pero eventualmente hay que elegir una y comenzar a caminar.

3. Limpia tu bandeja de mails (o de pendientes de la vida): Frecuentemente me encuentro con personas que tienen más de 500 mails en la bandeja de entrada. ¿Los podrán leer? Mi respuesta es no y les vaticino que la lista no hará otra cosa sino crecer. En una analogía de los tiempos antiguos: si tu escritorio está saturado se debe a dos cosas: eres improductivo o quieres hacer más de lo que puedes. Como sólo hay 24 horas en un día, te sugiero comenzar por eliminar todas las cadenas, fotos, mensajes de quien no conoces y propuestas "novedosas", "únicas" e "imperdibles": si no puedes leerlas, tampoco podrás atenderlas: chau. Lo mismo si tienes un negocio, trabajo o relación. Usa las etiquetas y el basurero, comienza por las más fáciles, archívalas y las más complejas respóndelas de a poco. No tengas miedo de decir "lo siento, no me interesa o no puedo hacerlo en este momento". El tiempo es un recurso no renovable!

4. Comunica efectivamente: los humanos somos excelentes para guardarnos la información, vociferar, o pensar que todo lo que decimos está perfectamente claro para los demás... sólo porque nosotros sí lo entendemos. Nada más cercano al error: lo que para ti es lógico puede no serlo para los demás y si ellos lo consideran ilógico, imposible que los convenzas de hacerlo. Así que este año, hazte el propósito de generar comunicación efectiva. El primer secreto para lograrlo es escuchar (mucho) y ponerte en los zapatos de los demás. Seguro lograrás mucho. Aquí un excelente ejemplo de comunicación complicada:




5. Decide y actúa: el peor enemigo de la productividad es la indecisión, o lo que algunos llamamos "parálisis por análisis". Basta que postergues una decisión para que frenes la cadena de los que dependen de ella. Parece un consejo arriesgado, pero muchas veces es mejor actuar sin todas las certezas que esperar a escribir un tratado sobre lo que se tiene que hacer sin fallar. El error es parte de nuestro aprendizaje y si no lo usamos, corremos el riesgo de quedarnos todo el 2015 en el punto de partida. 

6. Aprende y reflexiona: Y cuando te equivoques, por favor no te des de topes. Pregúntate qué falló, chárlalo con alguien de tu confianza, enderézalo y haz todo lo posible porque no te vuelva a pasar. Lo peor que podría pasar es que cometas el mismo error (te lo dice alguien que se fracturó el mismo pie dos veces en 2014), en las mismas circunstancias y peor aún, que cerraras los ojos ante lo sucedido (como muchas de las "autoridades" que llevan este país).

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Noticias del corazón... Que tal vez no te interesen si no tenemos una relación personal, pero en 2014 perdí a gente muy querida. Ya a punto de entrar 2015  (a las 21:30 del 31 de diciembre) se fue el abuelo, un gran escucha que extrañaré mucho. Me quedo con su tranquilidad y esos últimos minutos de charla de esa mañana. Ahora pienso que los abuelos deberían tener derecho a ganar muchos amigos para compensar la pérdida de otros. Tal vez por eso he decidido apoyar el proyecto de la Universidad del Adulto Mayor de Oaxaca, que este año consolidará su diplomado AMA (Adultos Mayores Anfitriones de Oaxaca). 

De otro lado, el año pinta lindo para las consultorías: actualmente estamos apoyando al Impact HUB y junto con Tecuani (una empresa consultora hermana), trabajamos con los Pueblos Mancomunados en un proyecto de turismo. Parece que vienen otras cosas interesantes en el norte y estamos cazando otras con Lieve en el Sur; esto, además de la seria intención de consolidar el doctorado (¿Una estancia de unos 3-4 meses en el sur?), de potenciar a Mi2U y de avanzar en la escritura de un libro a 6 manos con mi viejo y hermana. Por supuesto, todo en el ánimo sincero de que el PRInosaurio se vaya en estas elecciones o que al menos deje de ser tapadera de todas las conductas roedoras y depredadoras que están teniendo los hijos de Hank y de la... mala vida.

Los dejo con un cortometraje que me gustó mucho acerca de las complejas relaciones del mundo contemporáneo.